VIGILIA DE FIN DE AÑO
Esta vigilia probablemente lo mejor sea convocarla a las 9 o las 10 de la noche del día 31, de modo que después pueda ir cada uno a celebrar la fiesta popular de fin de año (o incluso, si hay ambiente, organizar esta fiesta popular en la parroquia). La vigilia la que puede presidir un sacerdote o diácono, o también celebrarse sin presidencia. No indicamos aquí cuando hay que estar de pie o sentados: en cada lugar se verá lo más conveniente, y se indicará en su momento (durante los silencios y las lecturas, será mejor estar sentados).
1. Canto
Juntos como hermanos, CLN 403/MD 35 (635); Hoy Señor te damos gracias, CLN 604/MD 80 (680); Victoria canta nuestra fe CLN 704/MD 29 (629); Te ofrecemos, Señor, nuestra juventud CLN H 2/MD 48 (648).
2. Introducción: Estamos terminando este año………….. Un año que ha marcado, como todos los años, tanto la vida social como la vida de cada uno de nosotros. Un año en el que hemos podido descubrir luces y oscuridades, alegrías y tristezas. Cada uno de nosotros hemos caminado por el camino de nuestra vida, hemos trabajado y hemos descansado, hemos sido felices y hemos sufrido, nos hemos esforzado en el seguimiento de Jesucristo y hemos caído también en la desidia y la infidelidad.
Y a nuestro alrededor, también, hemos visto caminar a nuestros hermanos, a todos los hombres y mujeres: desde los más cercanos, los de nuestra familia, nuestros amigos, hasta los más lejanos. Todos ellos, todos, forman parte de nuestra vida. Y hoy, al terminar el año, es bueno recordarlos. De todos hemos podido aprender, todos han sido para nosotros, de un modo u otro, estímulos para nuestra vida. Recordemos, de todos ellos, las pequeñas y grandes felicidades vividas, y también las tristezas y dolores. Y de un modo especial, porque de ninguna manera podríamos olvidarlos, recordemos los rostros de dolor de nuestros hermanos que sufren por la guerra, por el hambre, por todas las crueldades que los hombres sembramos o permitimos en este mundo.
Ahora, en silencio, oremos y pidamos perdón por todo lo que nosotros hemos contribuido, a lo largo de este año, por acción o por omisión, a hacer más dolorosa la vida de los demás.
3. Silencio un poco largo
4. Petición de perdón
Oremos ahora juntos, reconociendo nuestro pecado y pidiendo perdón. (Se dice el “Yo confieso” o se canta un canto de perdón).
5. Oración
Padre, en esta noche del último día del año estamos aquí, ante ti. Queremos compartir un rato de paz, un encuentro de familia contigo. Somos tus hijos, y nos da felicidad tenerte a ti como Padre. Te queremos agradecer este año que hoy termina, con todo lo que hemos vivido, lo bueno y lo malo, porque en todo podemos experimentar la llamada de tu amor. Y te queremos agradecer también todo lo que tenemos ante nosotros, nuestro futuro en este mundo y nuestro futuro en el Reino que tú nos prometes.
Padre, al terminar este año de……………, y disponiéndonos a empezar un nuevo año, te queremos pedir que estés siempre con nosotros y con todos nuestros familiares y amigos. Y te queremos pedir, muy especialmente, que muestres tu rostro lleno de ternura a todos los que sufren por la guerra o por el hambre, por la falta de justicia o de libertad; y a todos aquellos que viven hundidos en el dolor o en el mal. Libéralos, Padre, y haznos a nosotros colaboradores de esta liberación. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro hermano, tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos. Amén.
6. Salmo 84
(Se recita a dos coros, habiendo repartido previamente el texto a todos: el salmo se encuentra en los laudes del martes de la tercera semana o, fragmentariamente).
7. Lectura de Isaías 9,1-6
Escuchemos ahora la palabra de los profetas. Es el anuncio de un niño que abrirá un camino nuevo en la vida de los hombres. Es el anuncio de Jesús, el Mesías. (El texto es la primera lectura de la misa de la noche de Navidad).
8. Salmo 71 ó 102
El salmo que se escoja podría hacerse cantado. Se encuentran, respectivamente, en CLN 511/MD 223 (823) y CLN 518/MD 234 (834). Puede cantar las estrofas un solista y la asamblea responder con la antífona, o cantarlo todos todo. También puede leer las estrofas un lector, según el texto del cantoral, e ir intercalando la asamblea el canto de la antífona.
9. Lectura de 1Juan 1,1–2,3
Escuchemos ahora la palabra de los apóstoles. Juan, el apóstol que Jesús más quería, nos da su testimonio: ahí, en nuestra vida de hombres y mujeres débiles, se ha hecho presente alguien que nos ha transformado. Alguien que no es un sueño ni una idea, sino una persona como nosotros. Alguien que nos llama a reconocer nuestra situación marcada por el mal y el pecado, pero que al mismo tiempo nos empuja a seguir en el camino de la fidelidad a su Evangelio. (El texto es la lectura del Oficio de Lectura del 27 de diciembre).
10. Lectura actual
Ahora se podría leer un texto actual que parezca adecuado. Entre los textos del magisterio referidos a la paz y la justicia indicaríamos los siguientes, que pueden acortarse según se vea conveniente: de la Gaudium et Spes, n. 39, que se encuentra en el Oficio de Lectura del domingo 21 per annum; nn. 82-83, en el Oficio de Lectura del lunes 31 per annum; nn. 88-89, en el Oficio de Lectura del martes 31 per annum; de la encíclica Pacem in terris, nn. 157-166; nn. 7-22; de la encíclica Rico en misericordia, n. 3; de la encíclica Centesimus annus, nn. 57-58. Pero desde luego pueden buscarse también textos de otros autores.
11. Canto
Cuando el pobre nada tiene, CLN 725/MD 45 (645); El Señor es mi fuerza, CLN 717/MD 47 (647); Danos un corazón CLN 718/MD 59 (659).
12. Introducción al silencio
Vamos a hacer ahora un tiempo de silencio. Será un tiempo de oración personal en el que podemos repasar dentro de nosotros este año que estamos acabando, y poner ante Dios el camino que hemos recorrido, las personas con las que hemos compartido la vida, los acontecimientos que nos han marcado, y dar gracias por todo ello. Y, al mismo tiempo, pedir su bondad y su amor para el nuevo año. Para nosotros, y para toda la gente que conocemos, y para todos los que sufren.
13. Silencio, a ser posible con música de fondo
14. Plegarias. (Respuesta cantada: “Ven, Señor, ven a salvarnos”, CLN D 7/MD 114 (714); o bien: “Señor, ten piedad”)
– Por cada uno de nosotros, por nuestras familias, por nuestros amigos.
– Por nuestro crecimiento en la fe y en la fidelidad al Evangelio.
– Por nuestros compañeros de trabajo y de estudio, por todos aquellos con quienes compartimos nuestra vida.
– Por nuestra ciudad (pueblo, barrio) y por todos los que aquí vivimos.
– Por los pobres, los tristes, los abandonados que hay entre nosotros.
– Por nuestra parroquia, por nuestra diócesis, por la Iglesia entera.
– Por todos los hombres y mujeres, por todos los ancianos, los niños, los jóvenes; por todos los pueblos de la tierra.
– Por todos los que, en cualquier lugar del mundo, sufren la guerra o la violencia.
– Por todos los que, en cualquier lugar del mundo, sufren la tragedia del hambre.
– Para que la paz y el amor de Dios transformen nuestro mundo.
15. Padrenuestro
Como hijos de Dios, como hermanos de todos los hombres, oremos como Jesucristo nos enseñó: Padre nuestro…
16. Gesto de paz
Con los mejores deseos para el año que comienza, hermanos, démonos fraternalmente la paz.
17. Cántico de María
Se canta según alguna de las versiones conocidas, o se recita todos a la vez; en este segundo caso, habrá que haber repartido previamente el texto, que se encuentra en la página 50 de este libro.
18. Despedida
Si preside un sacerdote o diácono, desea a todos un feliz año nuevo y da la bendición solemne de Año Nuevo, que se encuentra en la pág. 558 del Misal. Si no, el que haya dirigido la vigilia desea a todos un feliz año nuevo.
19. Canto final
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