VIGILIA DE FIN DE AÑO

Esta vigilia probablemente lo mejor sea convocarla a las 9 o las 10 de la noche del día 31, de modo que después pueda ir cada uno a celebrar la fiesta popular de fin de año (o incluso, si hay ambiente, organizar esta fiesta popular en la parroquia). La vigilia la que puede presidir un sacerdote o diácono, o también celebrarse sin presidencia. No indicamos aquí cuando hay que estar de pie o sentados: en cada lugar se verá lo más conveniente, y se indicará en su momento (durante los silencios y las lecturas, será mejor estar sentados).

1. Canto

Juntos como hermanos, CLN 403/MD 35 (635); Hoy Señor te damos gracias, CLN 604/MD 80 (680); Victoria canta nuestra fe CLN 704/MD 29 (629); Te ofrecemos, Señor, nuestra juventud CLN H 2/MD 48 (648).

2. Introducción: Estamos terminando este año………….. Un año que ha marcado, como todos los años, tanto la vida social como la vida de cada uno de nosotros. Un año en el que hemos podido descubrir luces y oscuridades, alegrías y tristezas. Cada uno de nosotros hemos caminado por el camino de nuestra vida, hemos trabajado y hemos descansado, hemos sido felices y hemos sufrido, nos hemos esforzado en el seguimiento de Jesucristo y hemos caído también en la desidia y la infidelidad.

Y a nuestro alrededor, también, hemos visto caminar a nuestros hermanos, a todos los hombres y mujeres: desde los más cercanos, los de nuestra familia, nuestros amigos, hasta los más lejanos. Todos ellos, todos, forman parte de nuestra vida. Y hoy, al terminar el año, es bueno recordarlos. De todos hemos podido aprender, todos han sido para nosotros, de un modo u otro, estímulos  para nuestra vida. Recordemos, de todos ellos, las pequeñas y grandes felicidades vividas, y también las tristezas y dolores. Y de un modo especial, porque de ninguna manera podríamos olvidarlos, recordemos los rostros de dolor de nuestros hermanos que sufren por la guerra, por el hambre, por todas las crueldades que los hombres sembramos o permitimos en este mundo.

Ahora, en silencio, oremos y pidamos perdón por todo lo que nosotros hemos contribuido, a lo largo de este año, por acción o por omisión, a hacer más dolorosa la vida de los demás.

3. Silencio un poco largo

4. Petición de perdón

Oremos ahora juntos, reconociendo nuestro pecado y pidiendo perdón. (Se dice el “Yo confieso” o se canta un canto de perdón).

5. Oración

Padre, en esta noche del último día del año estamos aquí, ante ti. Queremos compartir un rato de paz, un encuentro de familia contigo. Somos tus hijos, y nos da felicidad tenerte a ti como Padre. Te queremos agradecer este año que hoy termina, con todo lo que hemos vivido, lo bueno y lo malo, porque en todo podemos experimentar la llamada de tu amor. Y te queremos agradecer también todo lo que tenemos ante nosotros, nuestro futuro en este mundo y nuestro futuro en el Reino que tú nos prometes.

Padre, al terminar este año de……………, y disponiéndonos a empezar un nuevo año, te queremos pedir que estés siempre con nosotros y con todos nuestros familiares y amigos. Y te queremos pedir, muy especialmente, que muestres tu rostro lleno de ternura a todos los que sufren por la guerra o por el hambre, por la falta de justicia o de libertad; y a todos aquellos que viven hundidos en el dolor o en el mal. Libéralos, Padre, y haznos a nosotros colaboradores de esta liberación. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro hermano, tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos. Amén.

6. Salmo 84

(Se recita a dos coros, habiendo repartido previamente el texto a todos: el salmo se encuentra en los laudes del martes de la tercera semana o, fragmentariamente).

7. Lectura de Isaías 9,1-6

Escuchemos ahora la palabra de los profetas. Es el anuncio de un niño que abrirá un camino nuevo en la vida de los hombres. Es el anuncio de Jesús, el Mesías. (El texto es la primera lectura de la misa de la noche de Navidad).

8. Salmo 71 ó 102

El salmo que se escoja podría hacerse cantado. Se encuentran, respectivamente, en CLN 511/MD 223 (823) y CLN 518/MD 234 (834). Puede cantar las estrofas un solista y la asamblea responder con la antífona, o cantarlo todos todo. También puede leer las estrofas un lector, según el texto del cantoral, e ir intercalando la asamblea el canto de la antífona.

9. Lectura de 1Juan 1,1–2,3

Escuchemos ahora la palabra de los apóstoles. Juan, el apóstol que Jesús más quería, nos da su testimonio: ahí, en nuestra vida de hombres y mujeres débiles, se ha hecho presente alguien que nos ha transformado. Alguien que no es un sueño ni una idea, sino una persona como nosotros. Alguien que nos llama a reconocer nuestra situación marcada por el mal y el pecado, pero que al mismo tiempo nos empuja a seguir en el camino de la fidelidad a su Evangelio. (El texto es la lectura del Oficio de Lectura del 27 de diciembre).

10. Lectura actual

Ahora se podría leer un texto actual que parezca adecuado. Entre los textos del magisterio referidos a la paz y la justicia indicaríamos los siguientes, que pueden acortarse según se vea conveniente: de la Gaudium et Spes, n. 39, que se encuentra en el Oficio de Lectura del domingo 21 per annum; nn. 82-83, en el Oficio de Lectura del lunes 31 per annum; nn. 88-89, en el Oficio de Lectura del martes 31 per annum; de la encíclica Pacem in terris, nn. 157-166; nn. 7-22; de la encíclica Rico en misericordia, n. 3; de la encíclica Centesimus annus, nn. 57-58. Pero desde luego pueden buscarse también textos de otros autores.

11. Canto

Cuando el pobre nada tiene, CLN 725/MD  45 (645); El Señor es mi fuerza, CLN 717/MD 47 (647); Danos un corazón CLN 718/MD 59 (659).

12. Introducción al silencio

Vamos a hacer ahora un tiempo de silencio. Será un tiempo de oración personal en el que podemos repasar dentro de nosotros este año que estamos acabando, y poner ante Dios el camino que hemos recorrido, las personas con las que hemos compartido la vida, los acontecimientos que nos han marcado, y dar gracias por todo ello. Y, al mismo tiempo, pedir su bondad y su amor para el nuevo año. Para nosotros, y para toda la gente que conocemos, y para todos los que sufren.

13. Silencio, a ser posible con música de fondo

14. Plegarias. (Respuesta cantada: “Ven, Señor, ven a salvarnos”, CLN D 7/MD 114 (714); o bien: “Señor, ten piedad”)

–   Por cada uno de nosotros, por nuestras familias, por nuestros amigos.

–   Por nuestro crecimiento en la fe y en la fidelidad al Evangelio.

–   Por nuestros compañeros de trabajo y de estudio, por todos aquellos con quienes compartimos nuestra vida.

–   Por nuestra ciudad (pueblo, barrio) y por todos los que aquí vivimos.

–   Por los pobres, los tristes, los abandonados que hay entre nosotros.

–   Por nuestra parroquia, por nuestra diócesis, por la Iglesia entera.

–   Por todos los hombres y mujeres, por todos los ancianos, los niños, los jóvenes; por todos los pueblos de la tierra.

–   Por todos los que, en cualquier lugar del mundo, sufren la guerra o la violencia.

–   Por todos los que, en cualquier lugar del mundo, sufren la tragedia del hambre.

–   Para que la paz y el amor de Dios transformen nuestro mundo.

15. Padrenuestro

Como hijos de Dios, como hermanos de todos los hombres, oremos como Jesucristo nos enseñó: Padre nuestro…

16. Gesto de paz

Con los mejores deseos para el año que comienza, hermanos, démonos fraternalmente la paz.

17. Cántico de María

Se canta según alguna de las versiones conocidas, o se recita todos a la vez; en este segundo caso, habrá que haber repartido previamente el texto, que se encuentra en la página 50 de este libro.

18. Despedida

Si preside un sacerdote o diácono, desea a todos un feliz año nuevo y da la bendición solemne de Año Nuevo, que se encuentra en la pág. 558 del Misal. Si no, el que haya dirigido la vigilia desea a todos un feliz año nuevo.

19. Canto final



EL PESEBRE DE NAVIDAD

P. Guillermo Rosas ss.cc.

El pesebre, o nacimiento, o belén, como es llamado en otros países de lengua castellana, es el signo más claro y hermoso de la Navidad.  Como ocurre también con el árbol, el pesebre es un signo que se puede instalar en cada casa, en medio de cada familia, para celebrar el nacimiento de Jesús en Belén.  Pero a diferencia del árbol adornado, que es un signo adoptado del mundo europeo y está ligado en su origen a costumbres paganas de la época invernal, el pesebre es un signo que habla inmediatamente del Evangelio del nacimiento del Salvador.  Es Palabra de Dios, una representación gráfica del relato de los evangelistas Mateo y Lucas.  Es ante todo un cuadro bíblico.

La representación de la escena del nacimiento es muy antigua en la Iglesia.  Se halla ya en algunos bajorrelieves de sarcófagos de los siglos IV y V, y en el siglo XI surgieron en catedrales y abadías para acercar al pueblo el sentido de la liturgia de la Navidad.  Sin embargo, fue recién en el siglo XIII, y por inspiración de san Francisco de Asís, que el pesebre comenzó a difundirse con fuerza, primero por Europa y más tarde por todo el mundo cristiano.

En 1235, en efecto, san Francisco dispuso la representación del nacimiento en Greccio.  Cuenta su biógrafo Tomás de Celano que tres años antes de su muerte, y unos quince días antes de la celebración de la Navidad, san Francisco llamó a Juan, un hombre al que tenía gran afecto y le dijo: “«Si quieres que celebremos en Greccio esta fiesta del Señor, date prisa en ir allá y prepara prontamente lo que te voy a indicar.  Deseo celebrar la memoria del niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno».  Él oyendo esto, el hombre bueno y fiel, corrió presto y preparó en el lugar señalado cuanto el santo le había indicado.

Llegó el día, día de alegría, de exultación.  Se citó a hermanos de muchos lugares; hombres y mujeres de la comarca, rebosando de gozo, prepararon, según sus posibilidades, cirios y teas para iluminar aquella noche que, con su estrella centelleante, iluminó todos los días y años.  Llegó, en fin, el santo de Dios, y, viendo que todas las cosas estaban dispuestas, las contempló y se alegró.  Se prepara el pesebre, se trae el heno y se colocan el buey y el asno.  Allí la simplicidad recibe honor, la pobreza es ensalzada, se valora la humildad, y Greccio se convierte en una nueva Belén.  La noche resplandece como el día, noche placentera para los hombres y para los animales.  Llega la gente, y, ante el nuevo misterio, saborean nuevos gozos.  La selva resuena de voces y las rocas responden a los himnos de júbilo. Cantan los hermanos las alabanzas del Señor y toda la noche transcurre entre cantos y alegría…”

A partir de esta experiencia, los franciscanos popularizaron el pesebre, que luego fue representado no sólo con las figuras de María, José, el Niño, el buey y el burro, sino que fue haciéndose cada vez más complejo.  Se le fueron agregando no sólo personajes bíblicos como los ángeles, los sabios de Oriente (popularmente llamados los “reyes magos”) y los pastores, sino infinidad de otros hombres y mujeres.  Así, la escena universal de Jesús recién nacido se “inculturó” a partir de entonces en las imágenes sencillas de cada pueblo, representando a todos las naciones y culturas que se acercan al pesebre para adorar al niño, y con los materiales más diversos.

La sencilla y hermosa descripción del pesebre de Greccio podría ser la de todas nuestras casas o comunidades donde “armamos el pesebre”.  Cada casa es Belén en la noche santa y feliz del nacimiento de Dios entre nosotros.  El Niño Jesús es la humanidad y jovialidad de Dios en medio de su pueblo, y la alegría de los pobres, entre quienes se encarnó. Dios-con-nosotros, Jesús de Nazaret, es la Palabra que planta su tienda en medio de nosotros, para redimir desde dentro a la humanidad.

¿Cómo no alegrarse? ¿Cómo no rodear a la escena del pesebre incluso de esa ternura que nos suscita cualquier recién nacido junto a su madre y su padre?

Ojalá toda familia chilena tuviese un pesebre en su hogar. Así como el “árbol de Pascua” ha entrado ya en todos los ambientes, a menudo como único signo de la Navidad aún en familias cristianas, es deseable que el pesebre, que es un signo mucho más importante desde el punto de vista bíblico, litúrgico y espiritual, vaya encontrando un lugar permanente en nuestras fiestas de Navidad.

Ofrecemos una pequeña oración para instalar un pesebre sencillo, que tenga las figuras principales: el Niño, María y José, los ángeles, los pastores, los sabios de Oriente y los animales (buey, burro, un par de ovejas).

LITURGIA DOMÉSTICA DEL PESEBRE

El 24 de diciembre, preferentemente por la tarde o a la hora que se pueda reunir toda la familia, ésta se congrega en torno al lugar donde han “armado” anteriormente la representación del establo con el pesebre en el que se recostará la figura del Niño.  Es mejor que no sea el suelo, sino un lugar un poco más alto, que permita ver mejor la escena, y que ese lugar sea el de la reunión familiar.  Las figuras están, al inicio de la liturgia, en un lugar cercano, al alcance de la mano. La liturgia la puede dirigir el papá, la mamá u otro miembro de la familia.

(D: Lo que dice quien dirige la liturgia; R: La respuesta de los demás; T: Lo que dicen o cantan todos.)

D: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

R:          Amén

D: El nacimiento de Jesús ya se acerca. José y María han llegado a Belén, para ser empadronados en el censo.  No han encontrado ninguna pieza libre en los hotelitos de Belén, y María ya está por dar a luz al niño.  Después de mucho golpear puertas, se han instalado en un establo pobre, junto al pesebre donde comen un buey y un burrito, para recibir a su hijo que ya llega.

Se traen y se colocan en el establo las figuras de María, de José y de los animales, mientras se canta:

T: (Canto):

Ven, ven Señor no tardes,

ven, ven que te esperamos,

ven, ven Señor no tardes,

ven pronto, Señor.

D: En esta noche bendita, Dios se hace Dios-con-nosotros al nacer de la Virgen María.  En la oscuridad de la noche brilla el rostro de Jesús. María y José están felices, y nosotros nos alegramos con ellos.

Se trae y se coloca en el pesebre la figura del Niño Jesús, mientras se canta:

T: (Éste u otro villancico):

A las doce de la noche

todos los gallos cantaron

y en su canto anunciaron

que el niño de Dios nació.

¡Ay sí, ay no!, al niño lo quiero yo.

¡Ay sí, ay no, al niño lo quiero yo!

D: Los ángeles le contaron a los pastores que el Niño había nacido.  Y ellos corrieron a verlo, acompañados de su rebaño, y su alegría fue muy grande.  “Nos ha nacido el Salvador”, decían, mientras los ángeles cantaban “Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que aman al Señor”.  Después llegaron tres sabios del Oriente siguiendo una estrella luminosa que vieron en el cielo. Le trajeron al niño oro, incienso y mirra, que son regalos para un rey. María y José, que eran pobres, estaban admirados y agradecían a Dios.

Se traen y se colocan las demás figuras: pastores y ovejas, los tres sabios de Oriente y otras que pueda tener la familia, mientras se canta:

T: (Éste u otro villancico):

Gloria cantan en el cielo

al niño que nació en Belén

y el eco de valle en valle

repite una y otra vez.

Glo… ria, a Dios en el cielo.

Glo….ria, a Dios en el cielo.

Después se puede rezar este himno, dividiendo al grupo en dos y alternándose en las estrofas:

Te esperamos de día, viniste por la noche,

cuando dormía el mundo y todo su fragor,

cuando en el cielo negro miraban las estrellas

a la estrella más clara que nunca nadie vio.

Pensamos que venías, tal vez, sobre esa estrella,

montado como un héroe, con fuego y con poder,

pero viniste pobre, pequeño y olvidado,

acunado en los brazos de una frágil mujer.

Pensamos que traías espada justiciera

y el brazo enarbolado de fuerza y esplendor,

pero llegaste quedo, sin más ruido que el llanto,

y en un viejo pesebre tu padre te acunó.

Creímos que vendrías vestido de relámpagos,

que tu brazo sería un sable destructor,

pero yaces callado, sólo envuelto en pañales,

mientras la estrella clara te viste de blancor.

Supimos por el ángel que eras el esperado,

que tu gloria no es esa que esperábamos ver,

que tu luz y armadura no son las de este mundo,

sino las del reinado que has venido a traer.

¡Ahora, niño hermoso, sonríele a la aurora,

que la buena noticia recorra el nuevo sol!

Los magos y pastores, el mundo entero llega

a los pies del pesebre para alabar tu amor.

D: Oremos: Dios bueno y misericordioso, que quisiste que tu Hijo naciera en humildad y pobreza: haz que, al contemplar hoy las figuras de este pesebre, nos sintamos llamados a ser fieles en el camino del Evangelio y que, junto a los pastores, los sabios y todos nuestros hermanos de la tierra, alabemos tu bondad y celebremos la salvación que nos regalas.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

R: Amén.



Érase una vez un país muy lejano, hace muchos años, en el que … No, empecemos de nuevo. Érase un barrio nuevo de Madrid, en las Navidades de 1988. Érase una moderna autopista que dividía el barrio en dos partes. En una, se alineaban unos bloques de pisos blancos, de modernísima construcción, todos con sus antenas de televisión en color. En la otra, había un conjunto de chabolas.

Era la noche del 24 de diciembre. Por la calle no se veía a nadie, porque todos se disponían a cenar.

En casa de los señores… Bueno, ¿qué importa el nombre? El caso es que vivían en los pisos blancos, y estaban a punto de empezar a cenar. La madre preparaba la vajilla. Junto a la mesa había tres niños agachados que rodeaban un hermosos nacimiento.

-¡Mamá! –gritó Mari Carmen, la pequeña de la casa, que tenía siete años- ¡Mira que bonito es el Niño Jesús! Lo hemos comprado esta mañana. Tiene la carita dorada.

-Sí, hija, pero no me distraigas ahora. Estoy muy ocupada poniendo la mesa. ¿Por qué no le cantáis villancicos al Niño Jesús?.

Los tres empezaron a cantar. El padre sentado en un sillón y apurando su pipa, los contemplaba embelesado.

En ese momento sonó el timbre de la puerta. Los niños dejaron de cantar y la madre fue a abrir, con un gesto de malhumor.

-¡Vaya! ¿Quién será a estas horas? ¡Es que no le dejan a uno vivir en paz!

En el umbral de la puerta se dibujaba una pequeña silueta. Era Luis, un niño de once años, que la familia conocía de verle por la calle. Tenía la cara pálida a causa del frío, pues no llevaba apenas ropa, pese a que estaba cayendo una nevada bastante regular. Su mirada suplicante, lastimosa, triste, no tenía nada que ver con la fiesta que esa noche se celebraba. No hace falta decir que Luis vivía en una de las chabolas del otro lado de la carretera.

-Buenas noches, señora.. –saludó con voz temblorosa.

-¿Se puede saber qué quieres a estas horas? –preguntó ella, no con mucha amabilidad.

-Es que… verá usted. Mi madre está muy enferma, y no tenemos nada para cenar esta noche. Mis hermanos pequeños están llorando y mi madre me ha dicho que viniera aquí, porque como ustedes son tan buenas personas…

-¡Claro! Como somos muy buenas personas te daríamos cena para todos ¿verdad? –le interrumpió la señora, cada vez con un tono más agrio.

-Sí, señora… -contestó el chico con mucha vergüenza.

Mientras oía esta conversación, Mari Carmen jugueteaba con al figura del Niño Jesús que tanto le gustaba. Su madre mientras decía:

-¿Y no le da vergüenza a tu madre molestar a las familias honradas, como nosotros?¿Es que tu padre no se puede ganar la comida como hace todo el mundo?

-Señora, mi padre no está en casa esta noche. Esta mañana han venido unos guardias y… y…

-¿Y qué?

-Y se lo han llevado a la cárcel.

-¡Claro! Si ya sabíamos que era un golfo. ¡Así tenía que acabar!

-¡Mi padre no es un golfo! –gritó el chico- ¡Es mentira!.

-¡Ah! ¡Encima me vas a gritar? ¡Fuera de aquí! Sois una familia de ladrones… Tu padre igual que tu madre.

-¡No es verdad!.

El niño bajó la cabeza. Su rostro reflejaba dolor, vergüenza y rabia a la vez. Cuando la volvió a levantar, la puerta se había cerrado ante él. Estuvo así uno segundos. Luego comenzó a bajar lentamente las escaleras.

Afuera seguía nevando. El frío era muy intenso. Pero él casi no lo notaba. Su mente infantil estaba llena de pensamientos tristes. Pensaba en su madre enferma, en su padre, en sus hermanos… Iba a cruzar la carretera, pero no veía nada, pues tenía los ojos anegados de lágrimas.

Mientras en el piso, la familia ya estaba cenando. La pequeña preguntó:

-Mamá, creo que te has comportado mal con Luis.

-No pienses en eso Mari Carmen. Son personas malas que además de todo lo que hacen vienen a molestar a la gente honrada. Tú, cena y no te preocupes.

La niña siguió cenando, pero no quedó muy convencida. En ese momento, se oyó en la calle un frenazo y un golpe seco. El padre comentó:

-Esos chalados… ¡Hasta en Nochebuena corren como locos!

Tras ese comentario la cena siguió con normalidad. Después comieron, vieron la televisión… A la hora de acostarse, la niña fue a despedirse de “su” Niño Jesús. Pero…

-¡Mamá! ¡Papá! ¡El Niño Jesús no está…! ¡Y su cunita tiene manchas de sangre!

Todos rodearon el Belén. Lo que la niña había dicho era verdad, y no acertaban a comprender qué había ocurrido.

Quizá lo habrían podido entender si se hubieran asomado a la terraza. Habrían podido ver que sobre la calzada yacía el cuerpo sin vida de un niño de 11 años, que se llamaba Luis. Había cruzado sin mirar y un coche lo había atropellado.

Ese año, del nacimiento de Jesús a su muerte en el calvario habían transcurrido sólo unos segundos. Sí, porque cuentan los que le recogieron que, junto a su cuerpo, encontraron la figura de un Niño Jesús ensangrentada.

Pero dejemos de hablar de las chabolas, del Niño Jesús, de los pisos nuevos, de la autopista, de Luis, de Mari Carmen, porque todo esto no es nada más que un cuento, ¿verdad? ¿O quizás es algo más que un cuento de Navidad y todos los años el Niño Jesús muere en chicos como Luis…?

Escrito por: Jesús Rojano.



1. PARA LEER LOS PROFESORES.

APRENDER A ESPERAR.

El tiempo de Adviento nos quiere ejercitar en una virtud cristiana básica: la esperanza.

Cada año cobra actualidad el Adviento, porque siempre necesitamos la venida de Dios a nosotros. Y nos hace falta aprender a esperarle. Sería señal de debilidad o de muerte si nos encontráramos satisfechos con lo que ya tenemos.

Y como también nosotros, los cristianos, podemos ir perdiendo a lo largo del año la sensibilidad por lo divino, nos conviene que el Adviento nos despierte el apetito de los bienes que verdaderamente valen la pena. En esta sociedad en la que nos toca vivir, los que nos consideramos cristianos, debemos ser el CORAZÓN que la mueva por caminos de esperanza.

Las personas que nos rodean deben ver en nosotros unos valores evangélicos claros: justicia, servicio, generosidad…, evitando todos aquellos valores que pro­mulga la sociedad de consumo: tener más, ser el más poderoso,…

PERO ¿QUÉ ESPERAMOS?

El pueblo de Israel estuvo durante siglos y siglos esperando al Mesías. Pero nosotros vivimos en el Nuevo Testamento: Cristo nació de María Virgen y apareció entre nosotros. Desde que El llegó todo ha cambiado en la historia: vivimos el tiempo de Cristo.

Si Jesús ya ha venido…¿qué esperamos?

Esperamos la venida gloriosa de Cristo al fin de los tiempos, para establecer definitivamente su Reino. Desde que llegó Cristo a nuestra historia, la plenitud de los tiempos está ya comenzada. después de Cristo no esperamos a nadie más. El inauguró ya su reino: este irá creciendo y madurando a lo largo de los siglos, hacia la plenitud final.

Mientras tanto recordamos gozosamente el nacimiento de Jesús en Belén, celebramos su aniversario y aprendemos las entrañables lecciones que sus protagonistas nos dieron.

LO MEJOR DEL ADVIENTO…ES LA NAVIDAD.

A esto nos invita y entrena el Adviento: a desear ese HOY tan intenso de la Navidad y aceptar plenamente la venida de Cristo Salvador a nuestra historia particular y comunitaria. La Navidad es la luz que ilumina todo el Adviento.

Lo más importante del Adviento son las semana de la Navidad y la Epifanía. En algunas oraciones pedimos:

  • prepararnos con santas celebraciones a las próximas solemnidades de nuestra redención.
  • que acojamos y celebremos el Nacimiento de nuestro salvador.

ALGO MÁS SOBRE LA NAVIDAD.

  • Los primeros belenes: la iconografía del nacimiento de Jesús aparece por primera vez en la catacumba de Priscila, en Roma, hacia los años 180-200. La Virgen María sosteniendo en brazos al niño Jesús. Fue en 1252 cuando en el monasterio alemán de Fussen se hizo el primer belén con figuras. En el año 1300 se exhibió un belén en la catedral de Barcelona. Ya en el siglo XVII, el barroco y la reforma católica constribuyeron a que los belenes obtuvieran gran éxito en todas las ciudades católicas.
  • El 25 de diciembre: Hacia el año 330, se empezó a celebrar en Roma el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre. Ese día se celebraba el solsticio de invierno, el día del año en que la carrera del sol en el cielo es más corta, pero también es el momento a partir del cual los días se van alargando y  la luz y el calor solar van cobrando vigor. Al celebrar la iglesia el nacimiento de Cristo, luz del mundo y sol de justicia, el 25 de diciembre se pretendía oponer una fiesta cristiana a la fiesta del sol invicto.
  • El turrón: El turrón es una masa obtenida por cocción de miel, azúcares, clara de huevo. Se amasa todo y se le añade la almendra pelada y tostada. Tradicionalmente se le da la forma de tableta rectangular o circular –la torta. La elaboración del turrón se remonta a la Edad Media. Su lugar de origen debe situarse en la zona mediterránea, en la comarca de Jijona-Alicante.
  • Los villancicos: Para conocer la historia del villancico hay que remontarse hasta finales del siglo IX. Son estrofas con una estructura poética. En Castilla reciben el nombre de villancico, porque quien las cantaba era la gente sencilla del campo, los villanos. En la Alta Edad Media algunos poetas cultos comenzarán a escribir villancicos de tema religioso. En el siglo XVI el villancico se desarrolla plenamente y se trasmite de forma oral y recopilado en cancioneros.

2. PARA CONTAR A LOS NIÑOS.

  • ADVIENTO

r  Hace muchos, muchos  años, los hombres y las mujeres esperaban que Dios les enviase alguien que les enseñara a cumplir su voluntad, a ser mejores, a quererse los unos a los otros.

Entre las personas que esperaban la llegada del Mesías estaban María y José. Un ángel les dijo que María tendría un hijo y que este hijo sería el enviado de Dios para ser el hermano mayor de todos los hombres y las mujeres y para enseñar a todos la voluntad de Dios.

A partir de aquel momento María y José prepararon todo para el nacimiento de Jesús.

r        Los cristianos recordamos el tiempo de espera del nacimiento de Jesús cuatro semanas antes de Navidad.

A este tiempo de preparación lo llamamos Adviento, que significa “venida”. El tiempo de Adviento sirve para reflexionar e intentar ser mejores y así poder celebrar la Navidad en paz y con mucha alegría.

  • NAVIDAD

r        Navidad es una de las grandes fiestas del año.

En Navidad se recuerda en nacimiento de Jesús en Belén.

El nacimiento de Jesús fue una buena noticia para todos los que esperaban la llegada del Mesías.

Jesús nació en una sencilla cabaña.

Un ángel anunció a unos pastores que había nacido el Niño. Los pastores fueron a verle, a felicitar a María y a José y a ofrecerles lo que ellos tenían y podía ser útil.

r        Hoy, el nacimiento de Jesús continúa siendo una buena noticia para todas las personas que quieren que todos  los hombres y mujeres, todos los niños y niñas del mundo vivan en paz, se quieran y sean felices.

A partir del día de Navidad empieza a prolongarse la luz diurna; día a día hay más horas de luz y la noche se hace más corta. Los cristianos celebran que ha nacido Jesús, la luz que ilumina con fuerza el corazón de los hombres, las mujeres, los niños y las niñas.

La noche anterior al día de Navidad se llama Nochebuena y los mayores van a la iglesia a la Misa del Gallo para celebrar el nacimiento de Jesús. Otros van a la celebración el mismo día de Navidad.

  • EPIFANÍA

r        Las celebraciones de Navidad enlazan con la fiesta de Epifanía.

En ese día se conmemora la adoración de los Magos venidos de Oriente. Los Magos, personajes poderosos de tierras lejanas, rinden homenaje al Niño nacido en su entorno de pobreza y humildad. Se celebra la manifestación de Jesús como Rey y Señor reconocido por todos los pueblos.

3. Para hacer con los alum­nos…

Dinamica “Manos para la paz”.

Motivación: Los últimos acontecimientos que estamos viviendo a nivel nacional e internacional nos hacen una llamada a luchar por la paz, los derechos humanos, la solidaridad, la no-violencia.

Vivimos en un mundo en el que lo que pasa a nuestro lado apenas tiene significado. Nos impresiona lo inmediato, lo casual, la noticia… pero nos sentimos impotentes para solucionar determinadas situaciones de guerra, odio, violencia y sin razón.

Una vez más Jesús llega a nosotros recordándonos, como a los pastores, que su mensaje es un mensaje de paz, amor, unidad, fraternidad.

No podemos quedarnos impasibles ante esta nueva llamada que Dios nos hace. Todos podemos aportar algo en la construcción de esa PAZ tan deseada. Por este motivo vamos a tomar de nuevo el símbolo de la MANO BLANCA frente a nuestro mundo.

La mano en sí puede significar DAR Y RECIBIR, ACOGER, COMPARTIR, CONSTRUIR,… poner mi granito de arena para que el mensaje de Dios llegue a nuestro corazón y al de tantas y tantas personas que no conocemos pero que sabemos que la quieren y la necesitan.

Desarrollo de la dinámica:

En el corcho de la escalera y en las clases habrá dibujado un globo terráqueo en el centro, este globo estará rodeado de noticias de periódico de nos hablan de violencia.

Cada semana iremos poniendo una mano blanca con una palabra escrita como signo de nuestro deseo de colaborar en la lucha por la paz. También pintaremos cada semana un dedo de la mano. La última semana se pondrá en grande la palabra “…Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES”.

Se trata de que trabajemos con los alumnos cada uno de los valores que nos ayudan a construir paz a nuestro alrededor.

A continuación adjuntamos algunos materiales que os pueden ser de utilidad en las clases.

El marciano Kurio Sette.

Cuando el marciano Kurio Sette hacía su ronda espacial de costumbre creyó percibir un brillo especial en el planeta tierra. Acercó su nave y comprobó que algo extraño ocurría en el Planeta Azul: las calles estaban iluminadas con luces de colores y los terráqueos se movían por ellas como un hormiguero alegre y bullicioso. Estaban celebrando algo pero ¿qué?

Se acercó más hasta oír la música de aquella fiesta. Los altavoces llenaban el aire con canciones que decía: NAVIDAD, DULCE NAVIDAD. Se preguntó: ¿Qué será esto de la Navidad? Y decidió no volver a su planeta sin averiguarlo.

Gentes apresuradas salían de los grandes almacenes con enormes paquetes como si participasen en una competición. Quizá estarían celebrando  la fiesta del consumo y competían para ver quien consumía más. Pero entonces, ¿por qué en algunas zonas del planeta no tenían nada que comer? ¿Acaso no eran seres humanos y no habían sido invitados a la fiesta?

Escuchó el sonsonete de la lotería anunciando millones. ¿Estarían celebrando la fiesta del dinero? Se fue acercando hasta ver los escaparates llenos de juguetes, muchos juguetes. Esto está bien, pensó. Seguramente celebran el nacimiento de un Niño especial y se acuerdan de los niños.  Pero ¿por qué no tienen en cuenta a tantos niños sin juguetes, sin tiempo para jugar esclavizados por un trabajo inhumano? Y sobre todo ¿por qué tantos juguetes bélicos, tantos videojuegos en los que se gana matando y matando?

Pensó que los humanos estaban desquiciados. Porque también oía canciones de paz y amor y veía desde su nave amplias zonas de la Tierra en guerra.

Al fin, no pudo más y decidió aterrizar. Buscó una zona relativamente tranquila entre La Rioja y Aragón y tomó tierra. Se acercó a una ciudad para ver mejor lo que había visto desde el aire. La ciudad bullía por sus calles iluminadas y ruidosas, comprando cosas, deseándose felices fiestas, preguntando a qué número había caído el Gordo. (¿quién sería ese Gordo que les iba a caer?)

Descubrió algo que no había visto antes. En las iglesias, en los escaparates e incluso en plena calle había unas figuras (la madre, el padre y el niño) formando lo que llamaban un Belén. No cabía duda: aquel era el niño Jesús y estaban celebrando su nacimiento. Esto le aclaró el sentido de la fiesta pero, al mismo tiempo, le llenó la cabeza de nuevas e inquietantes preguntas.

Quizá tú puedas ayudarle a responderlas, porque según parece, todavía está entre nosotros. Se le ha visto últimamente por la ribera del Pisuerga. Si por casualidad te encuentras con él (no tiene pérdida, ya sabes: de pequeña estatura, color verde lechuga y orejas en forma de trompeta), no dejes de informarle sobre la Navidad.

Pero, ¿qué le dirías para contestar a sus muchas dudas y explicarle lo que nos pasa a los humanos?

KURIO SETTE SE PREGUNTA

Intenta responder con tus compañeros las preguntas que nuestro amigo se hace:

  • Si este Niño ha venido para traer la paz al mundo, ¿por qué medio planeta estaba todavía en guerra? ¿Por qué hasta los niños juegan a matar?

  • Si había venido a decirnos que todos éramos hermanos ¿por qué unos se hartaban de comer mientras otros pasaban hambre? ¿Por qué hay ricos tan ricos y pobres tan pobres? ¿Qué sentido tiene celebrar la Navidad comiendo y consumiendo frenéticamente en un mundo así?

  • ¿Cómo es que unos viven en casa confortables y otros malviven en edificaciones que se desmoronan en cuanto la tierra tiemble bajo sus pies?

Un guía novato. Cuento de Navidad.

Duba es un ángel negro que ha llegado hace muy poco al cielo. Se acerca una fecha muy señalada y necesitan un voluntario para viajar hasta la tierra. El se ofrece para llevar  a cabo una delicada misión

Duba había nacido poco antes de que una banda de ladrones de ganado atacara el poblado. El ataque duró sólo unos minutos, pero fue tan despiadado y cruel que ninguno de los habitantes de aquel poblado logró salvar la vida.

Ya en el cielo, Duba oía hablar a los ángeles de las bonitas experiencias vividas en la Tierra cuando realizaban misiones especiales. Él, siempre al margen y silencioso, intentaba imaginar la belleza de la tierra, la generosidad y la cordialidad de sus gentes. Pero sus intentos eran vanos. Lo único que podía recordar era la sonrisa de su madre al verla por primera vez y la oscuridad. Duba pensaba que era injusto lo que le había ocurrido. Merecía otra oportunidad para sentirse vivo y descubrir los encantos y las maravillas de la tierra.

Un día en el cielo se estaba buscando un voluntario para ir a la Tierra y guiar a los Reyes magos desde Oriente hasta la ciudad de Belén. Iba a nacer un niño muy especial. Sin dudarlo ni un momento, Duba se ofreció como voluntario. Los demás ángeles se rieron de él. Era pequeñín, no sabía cabalgar sobre las estrellas, no conocía ninguna de las lenguas terrestres y además era calvito. Le llamaban “Chocolatín” debido al color de su piel. Pero Dios-padre, que ve con los ojos del corazón, no dudó en elegir a Duba.

El momento llegó. Se subió a una estrella y descendió hasta la tierra. Cuando ya estaba acercándose a su destino, la estrella se paró de repente. El parón fue tan brusco que Duba cayó en picado. Ya contaba con un doloroso aterrizaje, pero la suerte de los principiantes. Fue a hacer sobre el lomo suave de una oveja.

Los pastores se acercaron con mucha precaución. Se aproximaron tanto que Duba podía sentir el calor de su aliento. Recuperado del susto y medio tartamudeando les dijo:

-Queridos Reyes Magos, debéis ir a Belén y adorar al niño que ha nacido. Es el Hijo de Dios. La estrella que allí veis, os guiará.

El pánico se apoderó de los pastores. Ni eran reyes ni magos. Pensaban huir corriendo, pero en ese momento algo les dejó fuera de sí. Los ángeles del cielo comenzaron a cantar:

-Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

Aquel canto convirtió su miedo en alegría y confianza. El temblor de sus rodillas cesó. Sin pensarlo recogieron sus cosas, cargaron a Duba en sus hombros y se dirigieron a Belén siguiendo el rastro de la estrella.

Cuando las estrella se detuvo, vieron en un portal a José y María con su hijito. Los pastores descargaron sus fardos y les ofrecieron pan, leche y suaves pieles para arropar al niño.

Duba se emocionó viendo la generosidad de los pastores y la escena que contemplaban sus ojos. Pero cuando más ensimismado estaba, un hilo fino y casi invisible le cosquilleó la nariz. Duba lo agarró. Era tan suave y delicado como el hilo de una telaraña, pero era lo suficientemente fuerte como para elevarlo de nuevo a las alturas.

De regreso al cielo, temía que Dios-Padre le regañase por haber confundido a los pastores con los Reyes Magos. Pero su temor era infundado, ya que un ángel experimentado había guiado a los Reyes Magos hasta Belén.

Cuentan las crónicas celestiales que cuando las almas de los pastores llegaron al cielo, lo primero que hicieron fue preguntar por el angelito que les había confundido con los Reyes magos. Gracias a su error, ellos habían sido los primeros en adorar al Niño y en ofrecerle sus humildes regalos. Se sentían tan agradecidos y orgullosos, que cuando vieron a Duba le abrazaron con gran alegría y le dijeron:

-Gracias a ti hemos comprobado que los más pobres y humildes para los hombres son los privilegiados para el Padre.

Y se fundieron en un fuerte abrazo.

La Receta del Dr. Año Viejo.

Dr. Año Viejo

Mundólogo

Receta para el Año Nuevo

Buen humorcín……….     60 gotas

Pacienciamina……….     500 gramos

Comprensión forte…..    1 kilogramo

Mézclese con la mayor cantidad posible de amor.

Tómese durante 365 días.

Dr. Año Viejo

PARA HACER

  1. Elaborar otras recetas sencillas para distintos tipos de personas: para el profesor, para la familia, para el niño, para el político…
  2. Preparar varias tarjetas de felicitación y enviarlas.

Carta de los Reyes…

Hemos leído todas cartas de este año. Nos ha sorprendido y nos ha conmovido ver que todos estáis pidiendo lo mismo. Y hemos decidido que si, que lo tendréis. Os traemos la felicidad (puede ser la alegría, la libertad, la esperanza, el amor, la amistad…).

¿Una felicidad plena y total? No, porque no existe felicidad plena y total: cabe conquistarla un poco cada día e ir mejorándola siempre.

El año 2001 tendréis felicidad, pero id haciéndoos a la idea de que en la situación alcanzada también encontraréis falta de felicidad.

Mirad también que la felicidad es un juguete muy caro y muy delicado. Un juguete, podríamos decir, con el que no se puede jugar. Mejor: más que un juguete es un instrumento, una herramienta, un estado del espíritu, una forma de ser.

No quisiéramos que se os deshaga entre los dedos. Por eso, os aconsejamos que os atengáis a este manual de instrucciones para que podáis poner en funcionamiento la felicidad que os regalamos:

No se os ocurra usarla para romperla en la cabeza de los demás.

No la destripéis para ver que hay dentro.

No le tengáis miedo, y por eso intentad usarla desde ahora.

No os canséis de ella a los cuatro días, como ha ocurrido otras veces con otros juguetes que habéis tenido.

No permitáis que nadie os la robe.

Dejad que juegue con ella todo el que quiera.

No estropeéis la que también llevaremos a otros.

No la pongáis en manos de inexpertos.

No pongáis dentro de su caja otras cosas que no sean la felicidad. No la confundáis.

No la guardéis escondida, pensando que se desgasta al usarla.

Haced que rinda lo más que podáis.

No le quitéis ninguna pieza, ya que sólo funciona entera.

Dadle buen trato y haced que os dure.

Si sabéis jugar con ella como se debe, el año que viene os traeremos más.

Melchor, Gaspar y Baltasar

PARA HACER
  1. 1. Trabajar con ella: leyéndola, imaginando cuál sería mi carta de petición, viendo qué otras recomendaciones se podrían dar,  concretando las dificultades para llevar a cabo éstas,…
  2. 2. Todos seguimos pidiendo cosas a los  Reyes…podemos…centrarnos en un tema: paz, esperanza, amor… Escribir la carta a los Reyes sobre ese tema.
  3. 3. Revisar esa carta: ver qué pedimos, qué deberíamos pedir…
  4. 4. Escribir la respuesta que los Reyes darían.

El proceso anterior puede hacerse de forma compartida:

  1. 1. Cada uno escribe su carta.
  2. 2. Se recogen y se vuelven a repartir aleatoriamente.

Se lee la carta y se responda como si fueran los Reyes quienes escriben.

La Navidad de otros niños y niñas.

  • La clase se dividirá en dos grupos: A)Primer Mundo y  B) Tercer Mundo.
  • Los miembros del grupo A pensarán en un país del Primer Mundo e imaginarán cómo es la Navidad allí para un niño o niña de su edad y lo irán reflejando en el cuadro siguiente. Lo mismo harán los del grupo B pero con un niño de un país del Tercer Mundo.
  • Cada uno escribirá una Carta a Jesús que va a nacer. La escribirán desde la perspectiva del niño o niña que han imaginado. Será ese niños o niña quien se dirige a Jesús para contarle cosas de su vida y pedirle ayuda.
Escribe el nombre del país del niño o niña que va a escribir la carta a Jesús.
¿Cómo viste este niño/a? Imagina sus vestidos.
¿Cómo es su alimentación diaria? ¿Cuántas veces come al día? ¿Está bien nutrido/a?
¿Tiene juguetes? ¿A qué juega con sus amigos?
¿Hay algún médico cerca? ¿Qué le ocurre cuando se pone enfermo/a?
¿Va a la escuela? ¿A cuántos kilómetros está la escuela más cercana?
¿A qué edad comienzan a trabajar los niños y niñas de ese país?
¿Cómo imaginas la Navidad de este niño/a?
¿Qué regalos le podrán hacer sus padres y familiares?

Navidad, Compartir, Nacer de Nuevo.

1. PARA LEER LOS PROFESORES.

APRENDER A ESPERAR.

El tiempo de Adviento nos quiere ejercitar en una virtud cristiana básica: la esperanza.

Cada año cobra actualidad el Adviento, porque siempre necesitamos la venida de Dios a nosotros. Y nos hace falta aprender a esperarle. Sería señal de debilidad o de muerte si nos encontráramos satisfechos con lo que ya tenemos.

Y como también nosotros, los cristianos, podemos ir perdiendo a lo largo del año la sensibilidad por lo divino, nos conviene que el Adviento nos despierte el apetito de los bienes que verdaderamente valen la pena. En esta sociedad en la que nos toca vivir, los que nos consideramos cristianos, debemos ser el CORAZÓN que la mueva por caminos de esperanza.

Las personas que nos rodean deben ver en nosotros unos valores evangélicos claros: justicia, servicio, generosidad…, evitando todos aquellos valores que pro­mulga la sociedad de consumo: tener más, ser el más poderoso,…

PERO ¿QUÉ ESPERAMOS?

El pueblo de Israel estuvo durante siglos y siglos esperando al Mesías. Pero nosotros vivimos en el Nuevo Testamento: Cristo nació de María Virgen y apareció entre nosotros. Desde que El llegó todo ha cambiado en la historia: vivimos el tiempo de Cristo.

Si Jesús ya ha venido…¿qué esperamos?

Esperamos la venida gloriosa de Cristo al fin de los tiempos, para establecer definitivamente su Reino. Desde que llegó Cristo a nuestra historia, la plenitud de los tiempos está ya comenzada. después de Cristo no esperamos a nadie más. El inauguró ya su reino: este irá creciendo y madurando a lo largo de los siglos, hacia la plenitud final.

Mientras tanto recordamos gozosamente el nacimiento de Jesús en Belén, celebramos su aniversario y aprendemos las entrañables lecciones que sus protagonistas nos dieron.

LO MEJOR DEL ADVIENTO…ES LA NAVIDAD.

A esto nos invita y entrena el Adviento: a desear ese HOY tan intenso de la Navidad y aceptar plenamente la venida de Cristo Salvador a nuestra historia particular y comunitaria. La Navidad es la luz que ilumina todo el Adviento.

Lo más importante del Adviento son las semana de la Navidad y la Epifanía. En algunas oraciones pedimos:

· prepararnos con santas celebraciones a las próximas solemnidades de nuestra redención.

· que acojamos y celebremos el Nacimiento de nuestro salvador.

ALGO MÁS SOBRE LA NAVIDAD.

· Los primeros belenes: la iconografía del nacimiento de Jesús aparece por primera vez en la catacumba de Priscila, en Roma, hacia los años 180-200. La Virgen María sosteniendo en brazos al niño Jesús. Fue en 1252 cuando en el monasterio alemán de Fussen se hizo el primer belén con figuras. En el año 1300 se exhibió un belén en la catedral de Barcelona. Ya en el siglo XVII, el barroco y la reforma católica constribuyeron a que los belenes obtuvieran gran éxito en todas las ciudades católicas.

· El 25 de diciembre: Hacia el año 330, se empezó a celebrar en Roma el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre. Ese día se celebraba el solsticio de invierno, el día del año en que la carrera del sol en el cielo es más corta, pero también es el momento a partir del cual los días se van alargando y la luz y el calor solar van cobrando vigor. Al celebrar la iglesia el nacimiento de Cristo, luz del mundo y sol de justicia, el 25 de diciembre se pretendía oponer una fiesta cristiana a la fiesta del sol invicto.

· El turrón: El turrón es una masa obtenida por cocción de miel, azúcares, clara de huevo. Se amasa todo y se le añade la almendra pelada y tostada. Tradicionalmente se le da la forma de tableta rectangular o circular –la torta. La elaboración del turrón se remonta a la Edad Media. Su lugar de origen debe situarse en la zona mediterránea, en la comarca de Jijona-Alicante.

· Los villancicos: Para conocer la historia del villancico hay que remontarse hasta finales del siglo IX. Son estrofas con una estructura poética. En Castilla reciben el nombre de villancico, porque quien las cantaba era la gente sencilla del campo, los villanos. En la Alta Edad Media algunos poetas cultos comenzarán a escribir villancicos de tema religioso. En el siglo XVI el villancico se desarrolla plenamente y se trasmite de forma oral y recopilado en cancioneros.

2. PARA CONTAR A LOS NIÑOS.

· ADVIENTO

r Hace muchos, muchos años, los hombres y las mujeres esperaban que Dios les enviase alguien que les enseñara a cumplir su voluntad, a ser mejores, a quererse los unos a los otros.

Entre las personas que esperaban la llegada del Mesías estaban María y José. Un ángel les dijo que María tendría un hijo y que este hijo sería el enviado de Dios para ser el hermano mayor de todos los hombres y las mujeres y para enseñar a todos la voluntad de Dios.

A partir de aquel momento María y José prepararon todo para el nacimiento de Jesús.

r Los cristianos recordamos el tiempo de espera del nacimiento de Jesús cuatro semanas antes de Navidad.

A este tiempo de preparación lo llamamos Adviento, que significa “venida”. El tiempo de Adviento sirve para reflexionar e intentar ser mejores y así poder celebrar la Navidad en paz y con mucha alegría.

· NAVIDAD

r Navidad es una de las grandes fiestas del año.

En Navidad se recuerda en nacimiento de Jesús en Belén.

El nacimiento de Jesús fue una buena noticia para todos los que esperaban la llegada del Mesías.

Jesús nació en una sencilla cabaña.

Un ángel anunció a unos pastores que había nacido el Niño. Los pastores fueron a verle, a felicitar a María y a José y a ofrecerles lo que ellos tenían y podía ser útil.

r Hoy, el nacimiento de Jesús continúa siendo una buena noticia para todas las personas que quieren que todos los hombres y mujeres, todos los niños y niñas del mundo vivan en paz, se quieran y sean felices.

A partir del día de Navidad empieza a prolongarse la luz diurna; día a día hay más horas de luz y la noche se hace más corta. Los cristianos celebran que ha nacido Jesús, la luz que ilumina con fuerza el corazón de los hombres, las mujeres, los niños y las niñas.

La noche anterior al día de Navidad se llama Nochebuena y los mayores van a la iglesia a la Misa del Gallo para celebrar el nacimiento de Jesús. Otros van a la celebración el mismo día de Navidad.

· EPIFANÍA

r Las celebraciones de Navidad enlazan con la fiesta de Epifanía.

En ese día se conmemora la adoración de los Magos venidos de Oriente. Los Magos, personajes poderosos de tierras lejanas, rinden homenaje al Niño nacido en su entorno de pobreza y humildad. Se celebra la manifestación de Jesús como Rey y Señor reconocido por todos los pueblos.

3. Para hacer con los alum­nos…

Dinamica “Manos para la paz”.

Motivación: Los últimos acontecimientos que estamos viviendo a nivel nacional e internacional nos hacen una llamada a luchar por la paz, los derechos humanos, la solidaridad, la no-violencia.

Vivimos en un mundo en el que lo que pasa a nuestro lado apenas tiene significado. Nos impresiona lo inmediato, lo casual, la noticia… pero nos sentimos impotentes para solucionar determinadas situaciones de guerra, odio, violencia y sin razón.

Una vez más Jesús llega a nosotros recordándonos, como a los pastores, que su mensaje es un mensaje de paz, amor, unidad, fraternidad.

No podemos quedarnos impasibles ante esta nueva llamada que Dios nos hace. Todos podemos aportar algo en la construcción de esa PAZ tan deseada. Por este motivo vamos a tomar de nuevo el símbolo de la MANO BLANCA frente a nuestro mundo.

La mano en sí puede significar DAR Y RECIBIR, ACOGER, COMPARTIR, CONSTRUIR,… poner mi granito de arena para que el mensaje de Dios llegue a nuestro corazón y al de tantas y tantas personas que no conocemos pero que sabemos que la quieren y la necesitan.

Desarrollo de la dinámica:

En el corcho de la escalera y en las clases habrá dibujado un globo terráqueo en el centro, este globo estará rodeado de noticias de periódico de nos hablan de violencia.

Cada semana iremos poniendo una mano blanca con una palabra escrita como signo de nuestro deseo de colaborar en la lucha por la paz. También pintaremos cada semana un dedo de la mano. La última semana se pondrá en grande la palabra “…Y EN LA TIERRA PAZ A LOS HOMBRES”.

Se trata de que trabajemos con los alumnos cada uno de los valores que nos ayudan a construir paz a nuestro alrededor.

A continuación adjuntamos algunos materiales que os pueden ser de utilidad en las clases.

El marciano Kurio Sette.

Cuando el marciano Kurio Sette hacía su ronda espacial de costumbre creyó percibir un brillo especial en el planeta tierra. Acercó su nave y comprobó que algo extraño ocurría en el Planeta Azul: las calles estaban iluminadas con luces de colores y los terráqueos se movían por ellas como un hormiguero alegre y bullicioso. Estaban celebrando algo pero ¿qué?

Se acercó más hasta oír la música de aquella fiesta. Los altavoces llenaban el aire con canciones que decía: NAVIDAD, DULCE NAVIDAD. Se preguntó: ¿Qué será esto de la Navidad? Y decidió no volver a su planeta sin averiguarlo.

Gentes apresuradas salían de los grandes almacenes con enormes paquetes como si participasen en una competición. Quizá estarían celebrando la fiesta del consumo y competían para ver quien consumía más. Pero entonces, ¿por qué en algunas zonas del planeta no tenían nada que comer? ¿Acaso no eran seres humanos y no habían sido invitados a la fiesta?

Escuchó el sonsonete de la lotería anunciando millones. ¿Estarían celebrando la fiesta del dinero? Se fue acercando hasta ver los escaparates llenos de juguetes, muchos juguetes. Esto está bien, pensó. Seguramente celebran el nacimiento de un Niño especial y se acuerdan de los niños. Pero ¿por qué no tienen en cuenta a tantos niños sin juguetes, sin tiempo para jugar esclavizados por un trabajo inhumano? Y sobre todo ¿por qué tantos juguetes bélicos, tantos videojuegos en los que se gana matando y matando?

Pensó que los humanos estaban desquiciados. Porque también oía canciones de paz y amor y veía desde su nave amplias zonas de la Tierra en guerra.

Al fin, no pudo más y decidió aterrizar. Buscó una zona relativamente tranquila entre La Rioja y Aragón y tomó tierra. Se acercó a una ciudad para ver mejor lo que había visto desde el aire. La ciudad bullía por sus calles iluminadas y ruidosas, comprando cosas, deseándose felices fiestas, preguntando a qué número había caído el Gordo. (¿quién sería ese Gordo que les iba a caer?)

Descubrió algo que no había visto antes. En las iglesias, en los escaparates e incluso en plena calle había unas figuras (la madre, el padre y el niño) formando lo que llamaban un Belén. No cabía duda: aquel era el niño Jesús y estaban celebrando su nacimiento. Esto le aclaró el sentido de la fiesta pero, al mismo tiempo, le llenó la cabeza de nuevas e inquietantes preguntas.

Quizá tú puedas ayudarle a responderlas, porque según parece, todavía está entre nosotros. Se le ha visto últimamente por la ribera del Pisuerga. Si por casualidad te encuentras con él (no tiene pérdida, ya sabes: de pequeña estatura, color verde lechuga y orejas en forma de trompeta), no dejes de informarle sobre la Navidad.

Pero, ¿qué le dirías para contestar a sus muchas dudas y explicarle lo que nos pasa a los humanos?

KURIO SETTE SE PREGUNTA

Intenta responder con tus compañeros las preguntas que nuestro amigo se hace:

· Si este Niño ha venido para traer la paz al mundo, ¿por qué medio planeta estaba todavía en guerra? ¿Por qué hasta los niños juegan a matar?

· Si había venido a decirnos que todos éramos hermanos ¿por qué unos se hartaban de comer mientras otros pasaban hambre? ¿Por qué hay ricos tan ricos y pobres tan pobres? ¿Qué sentido tiene celebrar la Navidad comiendo y consumiendo frenéticamente en un mundo así?

· ¿Cómo es que unos viven en casa confortables y otros malviven en edificaciones que se desmoronan en cuanto la tierra tiemble bajo sus pies?

Un guía novato. Cuento de Navidad.

Duba es un ángel negro que ha llegado hace muy poco al cielo. Se acerca una fecha muy señalada y necesitan un voluntario para viajar hasta la tierra. El se ofrece para llevar a cabo una delicada misión

Duba había nacido poco antes de que una banda de ladrones de ganado atacara el poblado. El ataque duró sólo unos minutos, pero fue tan despiadado y cruel que ninguno de los habitantes de aquel poblado logró salvar la vida.

Ya en el cielo, Duba oía hablar a los ángeles de las bonitas experiencias vividas en la Tierra cuando realizaban misiones especiales. Él, siempre al margen y silencioso, intentaba imaginar la belleza de la tierra, la generosidad y la cordialidad de sus gentes. Pero sus intentos eran vanos. Lo único que podía recordar era la sonrisa de su madre al verla por primera vez y la oscuridad. Duba pensaba que era injusto lo que le había ocurrido. Merecía otra oportunidad para sentirse vivo y descubrir los encantos y las maravillas de la tierra.

Un día en el cielo se estaba buscando un voluntario para ir a la Tierra y guiar a los Reyes magos desde Oriente hasta la ciudad de Belén. Iba a nacer un niño muy especial. Sin dudarlo ni un momento, Duba se ofreció como voluntario. Los demás ángeles se rieron de él. Era pequeñín, no sabía cabalgar sobre las estrellas, no conocía ninguna de las lenguas terrestres y además era calvito. Le llamaban “Chocolatín” debido al color de su piel. Pero Dios-padre, que ve con los ojos del corazón, no dudó en elegir a Duba.

El momento llegó. Se subió a una estrella y descendió hasta la tierra. Cuando ya estaba acercándose a su destino, la estrella se paró de repente. El parón fue tan brusco que Duba cayó en picado. Ya contaba con un doloroso aterrizaje, pero la suerte de los principiantes. Fue a hacer sobre el lomo suave de una oveja.

Los pastores se acercaron con mucha precaución. Se aproximaron tanto que Duba podía sentir el calor de su aliento. Recuperado del susto y medio tartamudeando les dijo:

-Queridos Reyes Magos, debéis ir a Belén y adorar al niño que ha nacido. Es el Hijo de Dios. La estrella que allí veis, os guiará.

El pánico se apoderó de los pastores. Ni eran reyes ni magos. Pensaban huir corriendo, pero en ese momento algo les dejó fuera de sí. Los ángeles del cielo comenzaron a cantar:

-Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

Aquel canto convirtió su miedo en alegría y confianza. El temblor de sus rodillas cesó. Sin pensarlo recogieron sus cosas, cargaron a Duba en sus hombros y se dirigieron a Belén siguiendo el rastro de la estrella.

Cuando las estrella se detuvo, vieron en un portal a José y María con su hijito. Los pastores descargaron sus fardos y les ofrecieron pan, leche y suaves pieles para arropar al niño.

Duba se emocionó viendo la generosidad de los pastores y la escena que contemplaban sus ojos. Pero cuando más ensimismado estaba, un hilo fino y casi invisible le cosquilleó la nariz. Duba lo agarró. Era tan suave y delicado como el hilo de una telaraña, pero era lo suficientemente fuerte como para elevarlo de nuevo a las alturas.

De regreso al cielo, temía que Dios-Padre le regañase por haber confundido a los pastores con los Reyes Magos. Pero su temor era infundado, ya que un ángel experimentado había guiado a los Reyes Magos hasta Belén.

Cuentan las crónicas celestiales que cuando las almas de los pastores llegaron al cielo, lo primero que hicieron fue preguntar por el angelito que les había confundido con los Reyes magos. Gracias a su error, ellos habían sido los primeros en adorar al Niño y en ofrecerle sus humildes regalos. Se sentían tan agradecidos y orgullosos, que cuando vieron a Duba le abrazaron con gran alegría y le dijeron:

-Gracias a ti hemos comprobado que los más pobres y humildes para los hombres son los privilegiados para el Padre.

Y se fundieron en un fuerte abrazo.

La Receta del Dr. Año Viejo.

Dr. Año Viejo

Mundólogo

Receta para el Año Nuevo

Buen humorcín………. 60 gotas

Pacienciamina………. 500 gramos

Comprensión forte….. 1 kilogramo

Mézclese con la mayor cantidad posible de amor.

Tómese durante 365 días.

Dr. Año Viejo

PARA HACER

1. Elaborar otras recetas sencillas para distintos tipos de personas: para el profesor, para la familia, para el niño, para el político…

2. Preparar varias tarjetas de felicitación y enviarlas.

Carta de los Reyes…

Hemos leído todas cartas de este año. Nos ha sorprendido y nos ha conmovido ver que todos estáis pidiendo lo mismo. Y hemos decidido que si, que lo tendréis. Os traemos la felicidad (puede ser la alegría, la libertad, la esperanza, el amor, la amistad…).

¿Una felicidad plena y total? No, porque no existe felicidad plena y total: cabe conquistarla un poco cada día e ir mejorándola siempre.

El año 2001 tendréis felicidad, pero id haciéndoos a la idea de que en la situación alcanzada también encontraréis falta de felicidad.

Mirad también que la felicidad es un juguete muy caro y muy delicado. Un juguete, podríamos decir, con el que no se puede jugar. Mejor: más que un juguete es un instrumento, una herramienta, un estado del espíritu, una forma de ser.

No quisiéramos que se os deshaga entre los dedos. Por eso, os aconsejamos que os atengáis a este manual de instrucciones para que podáis poner en funcionamiento la felicidad que os regalamos:

No se os ocurra usarla para romperla en la cabeza de los demás.

No la destripéis para ver que hay dentro.

No le tengáis miedo, y por eso intentad usarla desde ahora.

No os canséis de ella a los cuatro días, como ha ocurrido otras veces con otros juguetes que habéis tenido.

No permitáis que nadie os la robe.

Dejad que juegue con ella todo el que quiera.

No estropeéis la que también llevaremos a otros.

No la pongáis en manos de inexpertos.

No pongáis dentro de su caja otras cosas que no sean la felicidad. No la confundáis.

No la guardéis escondida, pensando que se desgasta al usarla.

Haced que rinda lo más que podáis.

No le quitéis ninguna pieza, ya que sólo funciona entera.

Dadle buen trato y haced que os dure.

Si sabéis jugar con ella como se debe, el año que viene os traeremos más.

Melchor, Gaspar y Baltasar

PARA HACER

1. Trabajar con ella: leyéndola, imaginando cuál sería mi carta de petición, viendo qué otras recomendaciones se podrían dar, concretando las dificultades para llevar a cabo éstas,…

2. Todos seguimos pidiendo cosas a los Reyes…podemos…centrarnos en un tema: paz, esperanza, amor… Escribir la carta a los Reyes sobre ese tema.

3. Revisar esa carta: ver qué pedimos, qué deberíamos pedir…

4. Escribir la respuesta que los Reyes darían.

El proceso anterior puede hacerse de forma compartida:

1. Cada uno escribe su carta.

2. Se recogen y se vuelven a repartir aleatoriamente.

Se lee la carta y se responda como si fueran los Reyes quienes escriben.

La Navidad de otros niños y niñas.

· La clase se dividirá en dos grupos: A)Primer Mundo y B) Tercer Mundo.

· Los miembros del grupo A pensarán en un país del Primer Mundo e imaginarán cómo es la Navidad allí para un niño o niña de su edad y lo irán reflejando en el cuadro siguiente. Lo mismo harán los del grupo B pero con un niño de un país del Tercer Mundo.

· Cada uno escribirá una Carta a Jesús que va a nacer. La escribirán desde la perspectiva del niño o niña que han imaginado. Será ese niños o niña quien se dirige a Jesús para contarle cosas de su vida y pedirle ayuda.

Escribe el nombre del país del niño o niña que va a escribir la carta a Jesús.

¿Cómo viste este niño/a? Imagina sus vestidos.

¿Cómo es su alimentación diaria? ¿Cuántas veces come al día? ¿Está bien nutrido/a?

¿Tiene juguetes? ¿A qué juega con sus amigos?

¿Hay algún médico cerca? ¿Qué le ocurre cuando se pone enfermo/a?

¿Va a la escuela? ¿A cuántos kilómetros está la escuela más cercana?

¿A qué edad comienzan a trabajar los niños y niñas de ese país?

¿Cómo imaginas la Navidad de este niño/a?

¿Qué regalos le podrán hacer sus padres y familiares?

Navidad, Compartir, Nacer de Nuevo.



El Arbol Navideño Consejero

k

Ríe

Relájate

Perdona

Pide ayuda

Haz un favor

Delega tareas

Expresa lo tuyo

Rompe un hábito

Haz una caminata

Sal a correr

Pinta un cuadro. Sonríe a tu hijo

Permítete brillar. Mira fotos viejas

Lee un buen libro. Canta en la ducha

Escucha a un amigo. Acepta un cumplido

Ayuda a un anciano. Cumple con tus promesas

Termina un proyecto deseado

Sé niño otra vez. Escucha la naturaleza

Muestra tu felicidad. Escribe en tu diario

Trátate como un amigo. Permítete equivocarte

Haz un álbum familiar. Daté un baño prolongado

Por hoy no te preocupes. Deja que alguien te ayude

Mira una flor con atención. Pierde un poco de tiempo

Apaga el televisor y habla. Escucha tu música preferida

Aprende algo que siempre deseaste

Llama a tus amigos por teléfono. Haz un pequeño cambio en tu vida

Haz una lista de las cosas que haces bien. Ve a la biblioteca y escucha el silencio

Cierra los ojos e imagina las olas de la playa. Haz sentir bienvenido a alguien

Dile a las personas amadas cuántos las quieres

Dale un nombre a una estrella

Sabes que no estás solo

Piensa en lo que tienes

Hazte un regalo

Planifica un viaje

Respira profundo

Cultiva el amor



EL GUSANO DE LUZ

Era invierno y el niño Jesús acababa de nacer. Estaba acostado en las pajas del pesebre y tenía frío.

La Virgen y San José le miraban; la mula y el buey se acercaron para calentar al Niño con su aliento. El Niño Dios extendía sus manos para percibir el calor de los animales y les sonreía en medio del frío.

Poco a poco, otros animales que estaban en el establo de Belén también se acercaron para dar al Niño algo de calor.

Las palomas se arrancaron sus plumitas más suaves y con ellas hicieron un colchoncito. La oveja se corto con sus dientes unos vellones de lana blanca y cubrió con ellos el cuerpo tembloroso del Niño Jesús. Una araña se puso a trabajar muy deprisa y tejió una tela brillante y fina que colocó sobre la cabeza del Niño Jesús.

Un gusanito, escondido en un rincón, también quería llevar algo al Niño recién nacido. Pero, ¿qué le podía ofrecer?…

El no tenía plumas como las palomas; tampoco lana como las ovejas y no sabía hilar como las arañas. ¡Estaba tan triste…!

Salió de su rincón y arrastrándose por la hierba seca vio una florecilla que ya se había secado pero que todavía daba un rico olor. La cogió y con mucho trabajo, fue subiendo hasta llegar a las pajas donde estaba acostado el Niño. Se acercó a El y con mucho cariño puso en su mano la florecilla.

Cuando le vieron el buey, la mula, las palomas, la oveja y la araña, le miraron un poco burlones.

El pequeño gusanito tuvo vergüenza y quiso esconderse entre las pajas. Pero el Niño Jesús extendió su mano pequeña y lo cogió sonriendo. La Virgen y San José también sonrieron. Y aquellas sonrisas fueron para el gusanito el mejor premio y le llenaron de alegría y de felicidad.

Entonces, el Niño Dios pidió a la blanca luz uno de sus rayos. Quitó de él un poco de resplandor y se lo dio al gusanito que  brillo en el pesebre. Todos los animales lo contemplaban admirados:

-                     ¡Qué precioso está el gusanito!

Así se convirtió en un gusanito de luz que brilló en el Portal de Belén.

Desde entonces, el gusano de luz brilla en las praderas con un pequeño resplandor que el Niño Jesús le pidió en la Nochebuena en el retablo de Belén.



Juntos damos


color al mundo


en Navidad

Buenos días de Adviento para

Una  vez  más  nos  encontramos  en  Adviento,  tiempo litúrgico que nos invita a preparar nuestro corazón para la llegada de Jesús.

En  medio   de  todo  esto  nos   encontramos   nosotros:

profesores,  alumnos…  planteándonos  vivir  un  tiempo

de  Adviento,  de  conversión.  ¿Cómo  hacer  realidad  el  Adviento  en  nuestra  vida?

¿Cómo preparar nuestro corazón para la llegada de Jesús? ¿Cómo vivir una Navidad de verdad?

Este año estamos trabajando el tema de unirnos para dar color al mundo.

Con  esta  misma  idea  presentamos  estas  oraciones  en  la  que,  a  partir  del  día  29 de noviembre ofrecemos  la  posibilidad  de  trabajar  un  aspecto  del  adviento.  Con  ello  intentamos también  ofrecer  un  sentido  distinto  de  la  navidad  en  el  que  el  verdaderamente importante es Jesús.

Con estas oraciones pretendemos realizar un camino de Adviento. Se trata pues de

“dar color a la navidad”,  en  todo  aquello  que  nos  ayuda  a  ser  más persona,  a  encontrar  a  Jesús  en  los  otros,  a  ser  sensibles  a  las  necesidades  de  los demás, y, en definitiva, a ser “Jesús” para los que están a nuestro lado y para los que no lo están pero sabemos que existen y sufren.

Se trata de motivar a los alumnos hacia valores muy concretos como la solidaridad, la paz, la conversión, la oración, la bondad… tomando como símbolo el cofre del tesoro.

Los  alumnos  y  nosotros  mismos  podremos  profundizar  sobre  nuestros  tesoros,  la importancia  que  le  damos  a  las  cosas  y  a  las  personas.  Ésta  nos  ayudará  a  abrir nuestro corazón al Jesús del pesebre

¡Demos color a la Navidad!

Oraciones – Adviento 2009

Día 1 de diciembre, martes.

“Borrar aquello que no nos acerca a los demás”

Analizar cómo vivimos normalmente la Navidad. Qué factores hacen que estas fiestas sean diferentes, qué significa para nosotros Jesús y cómo podemos llegar hasta El.

VEN SEÑOR JESÚS, SÉ TÚ MI TESORO

?    Para que no haya más tinieblas en nuestro mundo

?    Para que triunfe el bien sobre el mal

?    Para que aumente la fraternidad entre todos

?    Para que cese el odio y la violencia

?    Para que todos trabajemos por la justicia

?    Para que se defiendan los derechos humanos

?    Para que nuestro mundo viva en la esperanza

?    Para que nos enseñes el camino de la salvación

?    Para que nos animes en nuestras dificultades

?    Para que rompas las cadenas que nos esclavizan

?    Para que la alegría llene nuestro mundo de dolor

?    Para ……………………………………………….

Día 4 de diciembre, viernes.

“Aparta de tu vida aquello que te impide acercarte a Dios”

Analizar qué es aquello que no nos hace felices. Revisar nuestras actitudes y valores a la luz del Evangelio. Hablar con los alumnos/as sobre la conversión y ponernos un objetivo a nivel personal para este adviento. Me quiero convertir de…

EL ADVIENTO QUE DIOS QUIERE

El adviento que Dios quiere es que abras bien las velas de tu nave y que pongas el motor en marcha; que salgas una vez más del puerto de ti mismo y que te arriesgues en busca de la tierra  prometida;  que  venzas  tus  apegos  y  comodidades,  los  que  te  impiden  crecer;  que superes  tus  miedos,  que  te  paralizan;  que  sacudas  tus  rutinas,  pura  mediocridad;  que confíes.

Y  una  vez  que  te  hayas  revestido  con  los  hermosos  trajes  de  la  esperanza,  predícala, siémbrala, sé su testigo. Da la mano al que te pide, levanta al que está caído, fortalece las rodillas vacilantes, di palabras de consuelo a los corazones tristes, ofrece razones para luchar a los que están desencantados, pinta de color toda la vida. Son muy necesarios los profetas de la esperanza

Día  9 de diciembre, miércoles.

“No midas el amor que das”

Jesús  viene  una  vez  más  y  eso  ya  nos  produce  alegría.  Hacer  ver  a  los  alumnos  que  ellos también  son  portadores  de  alegría.  Intentar  que  verbalicen  cómo  pueden  transmitir  esa alegría en el colegio, la familia,…

ESTOY CONTIGO

Estoy aquí, junto a ti;

he nacido en la pobreza y en la humildad,

he venido en la sencillez, y estoy aquí para quedarme contigo.

¿Ya sabes qué lugar de tu corazón me vas a regalar? Hace tiempo que camino a tu lado y voy dentro de ti, pero en esta Navidad vengo a quedarme en tu vida.

¿Por qué me tienes aquí, oculto, algo escondido?

Soy la meta de tus caminos. Lloro tus lágrimas. Soy tu alegría. Estoy contigo cuando te sientes perdido. He sufrido tu miedo.

Mi amor se ha hecho tu prisionero. Estoy en tu necesidad, en tus caídas. Al nacer abracé todos tus días y tus noches.

Me he metido en la aventura de tu vida, me he hecho tu hermano. Estoy aquí. ¡pronto será Navidad!

Quiero decírselo a los demás pero ¿cómo?

Tú me llamas a hablar de ti desde mi propia vida ¡Gracias Jesús!

Día 11 de diciembre, miércoles.

“Corta de tu vida de todo lo que te aleja de los demás”

Debemos cortar de nuestra vida todo aquello que no nos lleva a Jesús. Frente al egoísmo la entrega generosa. Hablar sobre lo que significa para nosotros ser generosos y concretar de qué manera lo somos o queremos ser.

ORACIÓN

Mi corazón es pobre, Señor, yo me siento de barro;

soy como una arcilla que espera las manos del alfarero. Pon tus manos, Señor, tu corazón, en mi miseria, y llena el fondo de mi vida de tu misericordia. Protege mi vida. Sálvame. Confío en ti.

Quisiera decirte lo que eres para mí: Tú eres mi Dios, Tú eres mi Padre y siento que me quieres. Te estoy llamando todo el día.

a alegría a quien quiere ser tu amigo, que mi confianza la he puesto en ti.

Yo sé que tú eres bueno y me perdonas. Sé que eres misericordioso con quien abre su corazón a tu amor y tu lealtad.

Aquí estoy, Señor, con mi corazón como es: que no oculte nada a tus ojos abiertos. Aquí estoy como arcilla fresca,

esperando ser modelada por tus manos misericordiosas. Tú eres grande. Tú haces maravillas. Tú, el único Dios. Enséñame, Señor, tu camino

y que mis pasos sigan tus huellas con fidelidad. Tú, Señor, siempre estás pronto a ayudarme y a animar mi corazón cuando decae.

Tú, Señor, toma mi corazón de barro y moldéalo según la grandeza de tu amor.

Día 14 de diciembre, jueves.

“Pinta el mundo de bellos colores”

El mundo es  demasiado grande  para  nosotros, pero en el  pequeño mundo  que  nos  rodea algo podemos decir y hacer. Analizar cómo podemos pintar de colores el mundo de nuestro estudio, nuestras tareas familiares, nuestros trabajos…

SEÑOR, TE ESPERÁBAMOS GRANDE Y VIENES HECHO UN NIÑO PEQUEÑO

Te esperábamos en otro momento… y vienes ahora, a tu hora, en silencio… Te esperábamos en un lugar determinado… y has escogido el último sitio… Te esperábamos como Dios Fuerte… y vienes hecho un Niño débil…

Señor: nos cuesta reconocerte… Porque no eres el que creíamos Porque eres diferente…

Porque eres sorprendente

Dios anunciado en los profetas.

Dios humilde, Dios diferente, Dios-con nosotros

¿Sabremos acogerte?

Día 16 de diciembre, viernes.

“Escribe en la vida de los otros la palabra SOLIDARIDAD”

Encontrar el sentido de la palabra: Solidaridad. Ver si nosotros estamos siendo solidarios con las  necesidades  físicas  y  morales  de  los  demás.  Plantearnos  algún  objetivo  solidario  como clase para este Adviento y Navidad.

ORACIÓN

1.- Cuando buscamos la Paz y la reconciliación entre los pueblos, conseguimos que para todos los hombres sea Navidad.

2.- Cuando conseguimos que una persona más deje de tener hambre, la Navidad ha llegado a brillar un poco más.

3.- Cuando luchamos para que a todas las personas se les respeten sus derechos, la Luz de Cristo brilla un poco más.

4.- Cuando encontramos a personas que ponen su pasión en hacer felices a los demás, nos topamos de lleno con la Navidad.

5.- Cuando somos capaces de salir de nuestras casas y buscar lugares de encuentro con los demás para  compartir  nuestras  ilusiones,  esperanzas  y  tristezas,  la  Navidad  entra  en  nuestro  mundo  de amistades.

6.- Cuando sabemos descubrir a Dios en medio de nuestras vidas y de nuestra sociedad, el anuncio del ángel toca nuestros corazones.

7.- Cuando queremos hacer presente a Dios en nuestras vidas, podemos celebrar la Navidad.

Día 17 de diciembre, jueves.

“Que la esperanza en un mundo mejor sea la llama que te dé calor”

Hablar sobre  la  esperanza, ¿qué  es?.  Ver la esperanza como algo sin  lo cual es  muy  difícil vivir.   Entender  que  hay   que  cultivarla   y   alimentarla  a   diario.   Analizar  situaciones   de esperanza en nuestra vida y en el mundo.

ORACIÓN

Señor  Jesús,  ha  transcurrido  tanto  tiempo  desde  que  Tú  encendiste  la  primera  vela  de  la  Paz…El mundo no ha mejorado demasiado. Nuevas guerras y tragedias han desolado nuestro planeta. Pero nosotros no perdemos la esperanza y queremos darle una nueva oportunidad a la Paz.

En  esta  Navidad  del  2008  queremos  unirnos  a  todos  los  pueblos  que  buscan  la  Paz.  Deseamos hacernos eco de tantos hombres, mujeres y niños que no conocen en sus vidas un momento de Paz. Buscamos ser, esta Navidad y siempre, portadores de Paz.

Sabemos que no es fácil ser un instrumento de Paz. Pero vamos a poner nuestro empeño en el Nuevo

Año para que nuestras relaciones humanas tengan la fuerza transformadora de la fraternidad.

Día 18 de diciembre, viernes.

“Agradece todo lo bueno que Dios te regala cada día”

Hacer hincapié en la necesidad de ser agradecidos. Dar gracias a Dios por nuestras familias, profesores,   compañeros,   amigos.   Descubrir   a   Dios   manifestándose   a   través   de   ellos. Concretar  la manera  en  la  que  queremos  que  Jesús  nazca en nosotros  en esta Navidad, y cómo vamos a ser testigos de ello.

ORACIÓN

Señor, quisiera que el mundo entero gritase de alegría.

Toda la creación:

El sol, la luna y las estrellas, todas las flores y los animales.

Los hombres, las mujeres, todos los niños de la tierra. Porque encontrarte, Señor, es una inmensa alegría

y tengo ganas que todo el mundo grite de alegría conmigo.

Día 21 de diciembre, lunes.

“¡Adivina quien viene a cenar!”

En la cena de Nochebuena realmente ¿está presente Jesús?. ¿Cómo deberíamos celebrar esa noche?.  Jesús esa noche cena con nosotros porque está presente en nuestro corazón. Jesús se hace visible a través de las personas que se “donan”. Imagina que viene a cenar a tu casa la Madre Teresa de Calcuta, o Gandi, o Luther King…

TEXTO DEL EVANGELIO

Así que velad porque no sabéis que día llegará vuestro Señor.

Tened presente que si el amo de la casa supiera

a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no dejaría asaltar su casa.

Lo mismo vosotros, estad preparados; porque a la hora que menos penséis, vendrá el Hijo del Hombre.

(Mt. 24. 42-44)

Día 22 de diciembre, martes.

“Con Jesús, damos color al mundo”

Jesús  es  nuestro tesoro ¡sin duda! ¿por qué? Sencillamente  porque  vino a este mundo sin riquezas, de la forma más pobre y humilde. La pobreza y sencillez de Jesús fue precisamente lo que le hizo grande. No nació en un palacio, con buenas ropas y alimentos… nació donde nacen los animales… en un establo. No hay duda que Jesús es nuestro tesoro.

ENTONCES FUE NAVIDAD

Cuando aceptaste la voluntad de Dios, sin comprenderla, porque no veías el sentido de aquello en tu vida… … entonces fue Navidad

Cuando no entendías las cosas que ocurrían, pero tú confiabas en Dios y creías que todo contribuye al bien de los que aman… … entonces fue Navidad

Cuando  ibas  por  la  vida  sin  rumbo  fijo,  desconcertado,  buscando  la  posada  de  alguien  que  te comprendiera… … entonces fue Navidad.

Cuando tuviste que alojarte en la pobreza de una cueva, por la incomprensión de los amigos o la falta de cariño de tus seres más queridos… … entonces fue Navidad.

Cuando  limpiaste  tu  corazón,  abatido  por  la  desgracia,  y  humildemente  te  reconociste  pobre  ante Dios.. …. entonces fue Navidad.

Cuando dispusiste tu alma con sencillez para que Dios se manifestara en ella a los demás a través de tus obras.. …. entonces fue Navidad.

Cuando nació en tus manos por la caridad para ayudar al hermano necesitado y triste, y le llevaste hacia El.. …. entonces fue Navidad.

Cuando  tú  eras  el  mensajero  y  el  buen  servidor  de  la  Paz  de  Jesús  a  los  hombres  de  buena voluntad… … entonces fue Navidad



Oración para la Cena de Navidad

Hoy, Nochebuena, tenemos, de manera especial y como centro de nuestra
comunidad a Jesucristo.
Gracias Padre, por que nos amaste tanto que nos diste a tu Hijo.
Señor, te damos gracias.

Gracias Jesús por haberte hecho niño para salvarnos.
Señor, te damos gracias.

Gracias Jesús, por haber traído al mundo el amor de Dios.
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que Dios nos ama y que nosotros debemos amar a los demás.
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que da más alegría el dar que el
recibir,
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que lo que hacemos a los demás te lo
hacemos a Ti.
Señor, te damos gracias.

Gracias María, por haber aceptado ser la Madre de Jesús.
María, te damos gracias.

Gracias Padre por esta Noche de Paz, Noche de Amor, que Tú nos has dado al darnos a tu Hijo, te pedimos que nos bendigas, que bendigas estos alimentos que dados por tu bondad vamos a tomar, y bendigas las manos que los prepararon, por Cristo Nuestro Señor,

Amén



ADVIENTO Y NAVIDAD…SUGERENCIAS Y MATERIALES

1. PARA LEER LOS PROFESORES.

APRENDER A ESPERAR.

El tiempo de Adviento nos quiere ejercitar en una virtud cristiana básica: la esperanza.

Cada año cobra actualidad el Adviento, porque siempre necesitamos la venida de Dios a nosotros. Y nos hace falta aprender a esperarle. Sería señal de debilidad o de muerte si nos encontráramos satisfechos con lo que ya tenemos.

Y como también nosotros, los cristianos, podemos ir perdiendo a lo largo del año la sensibilidad por lo divino, nos conviene que el Adviento nos despierte el apetito de los bienes que verdaderamente valen la pena. En esta sociedad en la que nos toca vivir, los que nos consideramos cristianos, debemos ser el CORAZÓN que la mueva por caminos de esperanza.

Las personas que nos rodean deben ver en nosotros unos valores evangélicos claros: justicia, servicio, generosidad…, evitando todos aquellos valores que pro­mulga la sociedad de consumo: tener más, ser el más poderoso,…

PERO ¿QUÉ ESPERAMOS?

El pueblo de Israel estuvo durante siglos y siglos esperando al Mesías. Pero nosotros vivimos en el Nuevo Testamento: Cristo nació de María Virgen y apareció entre nosotros. Desde que El llegó todo ha cambiado en la historia: vivimos el tiempo de Cristo.

Si Jesús ya ha venido…¿qué esperamos?

Esperamos la venida gloriosa de Cristo al fin de los tiempos, para establecer definitivamente su Reino. Desde que llegó Cristo a nuestra historia, la plenitud de los tiempos está ya comenzada. después de Cristo no esperamos a nadie más. El inauguró ya su reino: este irá creciendo y madurando a lo largo de los siglos, hacia la plenitud final.

Mientras tanto recordamos gozosamente el nacimiento de Jesús en Belén, celebramos su aniversario y aprendemos las entrañables lecciones que sus protagonistas nos dieron.

LO MEJOR DEL ADVIENTO…ES LA NAVIDAD.

A esto nos invita y entrena el Adviento: a desear ese HOY tan intenso de la Navidad y aceptar plenamente la venida de Cristo Salvador a nuestra historia particular y comunitaria. La Navidad es la luz que ilumina todo el Adviento.

Lo más importante del Adviento son las semana de la Navidad y la Epifanía. En algunas oraciones pedimos:

  • prepararnos con santas celebraciones a las próximas solemnidades de nuestra redención.
  • que acojamos y celebremos el Nacimiento de nuestro salvador.

ALGO MÁS SOBRE LA NAVIDAD.

  • Los primeros belenes: la iconografía del nacimiento de Jesús aparece por primera vez en la catacumba de Priscila, en Roma, hacia los años 180-200. La Virgen María sosteniendo en brazos al niño Jesús. Fue en 1252 cuando en el monasterio alemán de Fussen se hizo el primer belén con figuras. En el año 1300 se exhibió un belén en la catedral de Barcelona. Ya en el siglo XVII, el barroco y la reforma católica constribuyeron a que los belenes obtuvieran gran éxito en todas las ciudades católicas.
  • El 25 de diciembre: Hacia el año 330, se empezó a celebrar en Roma el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre. Ese día se celebraba el solsticio de invierno, el día del año en que la carrera del sol en el cielo es más corta, pero también es el momento a partir del cual los días se van alargando y  la luz y el calor solar van cobrando vigor. Al celebrar la iglesia el nacimiento de Cristo, luz del mundo y sol de justicia, el 25 de diciembre se pretendía oponer una fiesta cristiana a la fiesta del sol invicto.
  • El turrón: El turrón es una masa obtenida por cocción de miel, azúcares, clara de huevo. Se amasa todo y se le añade la almendra pelada y tostada. Tradicionalmente se le da la forma de tableta rectangular o circular –la torta. La elaboración del turrón se remonta a la Edad Media. Su lugar de origen debe situarse en la zona mediterránea, en la comarca de Jijona-Alicante.
  • Los villancicos: Para conocer la historia del villancico hay que remontarse hasta finales del siglo IX. Son estrofas con una estructura poética. En Castilla reciben el nombre de villancico, porque quien las cantaba era la gente sencilla del campo, los villanos. En la Alta Edad Media algunos poetas cultos comenzarán a escribir villancicos de tema religioso. En el siglo XVI el villancico se desarrolla plenamente y se trasmite de forma oral y recopilado en cancioneros.

2. PARA CONTAR A LOS NIÑOS.

  • ADVIENTO

r  Hace muchos, muchos  años, los hombres y las mujeres esperaban que Dios les enviase alguien que les enseñara a cumplir su voluntad, a ser mejores, a quererse los unos a los otros.

Entre las personas que esperaban la llegada del Mesías estaban María y José. Un ángel les dijo que María tendría un hijo y que este hijo sería el enviado de Dios para ser el hermano mayor de todos los hombres y las mujeres y para enseñar a todos la voluntad de Dios.

A partir de aquel momento María y José prepararon todo para el nacimiento de Jesús.

r        Los cristianos recordamos el tiempo de espera del nacimiento de Jesús cuatro semanas antes de Navidad.

A este tiempo de preparación lo llamamos Adviento, que significa “venida”. El tiempo de Adviento sirve para reflexionar e intentar ser mejores y así poder celebrar la Navidad en paz y con mucha alegría.

  • NAVIDAD

r        Navidad es una de las grandes fiestas del año.

En Navidad se recuerda en nacimiento de Jesús en Belén.

El nacimiento de Jesús fue una buena noticia para todos los que esperaban la llegada del Mesías.

Jesús nació en una sencilla cabaña.

Un ángel anunció a unos pastores que había nacido el Niño. Los pastores fueron a verle, a felicitar a María y a José y a ofrecerles lo que ellos tenían y podía ser útil.

r        Hoy, el nacimiento de Jesús continúa siendo una buena noticia para todas las personas que quieren que todos  los hombres y mujeres, todos los niños y niñas del mundo vivan en paz, se quieran y sean felices.

A partir del día de Navidad empieza a prolongarse la luz diurna; día a día hay más horas de luz y la noche se hace más corta. Los cristianos celebran que ha nacido Jesús, la luz que ilumina con fuerza el corazón de los hombres, las mujeres, los niños y las niñas.

La noche anterior al día de Navidad se llama Nochebuena y los mayores van a la iglesia a la Misa del Gallo para celebrar el nacimiento de Jesús. Otros van a la celebración el mismo día de Navidad.

  • EPIFANÍA

r        Las celebraciones de Navidad enlazan con la fiesta de Epifanía.

En ese día se conmemora la adoración de los Magos venidos de Oriente. Los Magos, personajes poderosos de tierras lejanas, rinden homenaje al Niño nacido en su entorno de pobreza y humildad. Se celebra la manifestación de Jesús como Rey y Señor reconocido por todos los pueblos.

3. Para hacer con los alum­nos…

No están desarrolladas, sino sólo enunciadas, ya que son sólo eso, “sugerencias”. Pero, a partir de ellas, con los condimentos imprescindibles de la creatividad personal se pueden obtener ideas suficientes para preparar nuestro Adviento.

3.1. La ambientación del lugar de las celebraciones o de las reuniones. Son válidos como signos; el color morado, música ambiental, posters y murales con imágenes y palabras que orienten claramente al contenido de la esperanza cristiana (”Ven, Señor Jesús”)…

3.2.  Una imagen de la Virgen María podría presidir la capilla o la sala de reuniones. A ser posible una virgen con niño, más que la Inmaculada. La Virgen Madre.

3.3. Frase para cada semana del Adviento, que sea lema y marque las pautas de reflexión y de actuación. Estas frases se situarían en la pared de la clase, añadiendo una detrás de otra. Temas indicados para la elección de la frase pueden ser: la espera/esperanza, la liberación, la venida del Señor, la conversión, María…

Las frases podrían ser:

¡Es la hora!

Estad atentos para recibir al que viene.

¡Preparaos para recibir al Señor que viene!

¡Cambiad de vida!

3.4. Certamen literario, ¡no necesariamente con competición, premios y clasificaciones! de cuentos y poemas navideños. Se pueden leer en una celebración o en el concurso de villancicos.

3.5. Tarjetas de felicitación navideñas propias. Confeccionar tarjetas de Navidad, a partir de textos bíblicos y de situaciones del mundo que esperan al Salvador.

3.6. Navidad con estrellas. Confeccionar estrellas para decorar la clase o la habitación según lo indicado:

  1. 1. Coger un papel dorado, plateado, amarillo oro, rojo o naranja, de 9 X 9 cm.
  2. 2. Doblarlo por la mitad.
  3. 3. Volverlos a doblar para que quede un cuadrado.
  4. 4. Doblarlo ahora de forma que quede un triángulo coincidiendo todos los pliegues en el mismo ángulo que es el que corresponde al centro de la hoja desplegada.
  5. 5. Hacer otro doblez más de la misma forma.
  6. 6. Cortar el ángulo descrito en el nº4 al bies.
  7. 7. Desplegar el papel: ¡Ya tienes la estrella!
  8. 8. Puedes confeccionar varias y hacer un móvil para colgarlo o una hilera de estrellas colocadas sobre la mesa.
  9. 9. En cada estrella puedes poner una letra y formar palabras como: NAVIDAD, JESÚS…

3.7. Una estrella-ventana.

  1. 1. Dibuja dos veces la estrella que tienes en esta página y recorta después las dos estrellas resultantes.
  2. 2. En una de las dos estrellas, haz una ventana recortando las dos hojas.
  3. 3. Pega las dos estrellas una sobre la otra. No pegues las hojas de la ventana.
  4. 4. Abre la ventana y escribe en el interior de las hojas: “Hemos visto su estrella y hemos venido a adorarlo”.
  5. 5. Cierra la ventana y escribe en el exterior: “Despertaos, ha llegado la luz”.
  6. 6. Ata un hilo en la punta de arriba de la estrella y cuelgala.

Esta estrella te recordará que Jesús es la estrella ofrecida al mundo entero.

3.8. Museo evocativo de la Navidad.

Un método  dinámico y creativo para presentar los valores de la Navidad desde una visión humano-cristiana es realizar un mini-museo que nos evoque las claves de una Navidad ideal.

Nuestro museo navideño tendría los siguientes objetos:

P      Las figuras-base del belén (María, José y el niño Jesús) que nos ayudan a entender los símbolos y el origen de la fiesta cristiana de la Navidad.

P      Un calendario que nos recuerda el “fin de año” y la actitud siempre cotidiana de volver a empezar.

P      Una postal navideña o “christma” que nos descubre el valor de felicitar a todo el mundo.

P      Una tableta de turrón que nos anima a potenciar la comida compartida, a construir familia, contagiar amistad, cercanía, a estar juntos…

P      Una cajita con papel de regalo que nos convence de la importancia de dar y darse, de regalar algo más que algo, de descubrir el mejor regalo para cada uno en particular, de crear tu propio regalo.

P      Hojas de publicidad de revistas que nos incitan a consumir consumiéndonos, publicidad que nos impide descubrir la verdadera Navidad, que oculta nuestros valores más queridos (se podría colocar de tal manera que las hojas de publicidad ocultasen una postal del misterio navideño).

P      Un villancico grabado que escuchamos que nos transporta a nuestra infancia, a la  sencillez y la sonrisa.

P      Las bombillas para colocar en un árbol de Navidad que evocan ese ambiente mágico que es el tiempo de Navidad, que nos ayuda a desentrañar el “espíritu de la Navidad” que siempre está presente en nuestras vidas y que en ciertos momentos es más fácil descubrir.

P      Un cartel de la “Operación Kilo” o de alguna campaña solidaria que nos grita el valor de compartir.

P      Una guirnalda de Navidad, de esas que adornan escaparates, árboles…, que nos anima a vivir en fiesta y a vivir la fiesta.

P  Un gorro de Papa Noel que nos inunda de ilusión, de esperanza.

Dinámica para trabajar este museo:

  • Contar la idea a los niños para que ellos mismos traigan los objetos y a lo largo de una semana ir preparando el museo.
  • El profesor va presentando los objetos, uno a uno, y enseñándolos.
  • Los deja en la mesa a la vista de todos y anima a que cada uno comente lo que le evoca.
  • Asociamos a cada objeto un valor que se debería vivir especialmente en Navidad y buscamos modos de llevarlo a cabo en nuestra vida y formulamos compromisos revisables.
  • Buscamos, entre todos, el objeto nº12 (en el museo hay 11) para incorporarlo a nuestro museo y el valor que le corresponde.

3. 9. El marciano Kurio Sette.

Cuando el marciano Kurio Sette hacía su ronda espacial de costumbre creyó percibir un brillo especial en el planeta tierra. Acercó su nave y comprobó que algo extraño ocurría en el Planeta Azul: las calles estaban iluminadas con luces de colores y los terráqueos se movían por ellas como un hormiguero alegre y bullicioso. Estaban celebrando algo pero ¿qué?

Se acercó más hasta oír la música de aquella fiesta. Los altavoces llenaban el aire con canciones que decía: NAVIDAD, DULCE NAVIDAD. Se preguntó: ¿Qué será esto de la Navidad? Y decidió no volver a su planeta sin averiguarlo.

Gentes apresuradas salían de los grandes almacenes con enormes paquetes como si participasen en una competición. Quizá estarían celebrando  la fiesta del consumo y competían para ver quien consumía más. Pero entonces, ¿por qué en algunas zonas del planeta no tenían nada que comer? ¿Acaso no eran seres humanos y no habían sido invitados a la fiesta?

Escuchó el sonsonete de la lotería anunciando millones. ¿Estarían celebrando la fiesta del dinero? Se fue acercando hasta ver los escaparates llenos de juguetes, muchos juguetes. Esto está bien, pensó. Seguramente celebran el nacimiento de un Niño especial y se acuerdan de los niños.  Pero ¿por qué no tienen en cuenta a tantos niños sin juguetes, sin tiempo para jugar esclavizados por un trabajo inhumano? Y sobre todo ¿por qué tantos juguetes bélicos, tantos videojuegos en los que se gana matando y matando?

Pensó que los humanos estaban desquiciados. Porque también oía canciones de paz y amor y veía desde su nave amplias zonas de la Tierra en guerra.

Al fin, no pudo más y decidió aterrizar. Buscó una zona relativamente tranquila entre La Rioja y Aragón y tomó tierra. Se acercó a una ciudad para ver mejor lo que había visto desde el aire. La ciudad bullía por sus calles iluminadas y ruidosas, comprando cosas, deseándose felices fiestas, preguntando a qué número había caído el Gordo. (¿quién sería ese Gordo que les iba a caer?)

Descubrió algo que no había visto antes. En las iglesias, en los escaparates e incluso en plena calle había unas figuras (la madre, el padre y el niño) formando lo que llamaban un Belén. No cabía duda: aquel era el niño Jesús y estaban celebrando su nacimiento. Esto le aclaró el sentido de la fiesta pero, al mismo tiempo, le llenó la cabeza de nuevas e inquietantes preguntas.

Quizá tú puedas ayudarle a responderlas, porque según parece, todavía está entre nosotros. Se le ha visto últimamente por las riberas del Ebro. Si por casualidad te encuentras con él (no tiene pérdida, ya sabes: de pequeña estatura, color verde lechuga y orejas en forma de trompeta), no dejes de informarle sobre la Navidad.

Pero, ¿qué le dirías para contestar a sus muchas dudas y explicarle lo que nos pasa a los humanos?

KURIO SETTE SE PREGUNTA

Intenta responder con tus compañeros las preguntas que nuestro amigo se hace:

  • Si este Niño ha venido para traer la paz al mundo, ¿por qué medio planeta estaba todavía en guerra? ¿Por qué hasta los niños juegan a matar?

  • Si había venido a decirnos que todos éramos hermanos ¿por qué unos se hartaban de comer mientras otros pasaban hambre? ¿Por qué hay ricos tan ricos y pobres tan pobres? ¿Qué sentido tiene celebrar la Navidad comiendo y consumiendo frenéticamente en un mundo así?

  • ¿Cómo es que unos viven en casa confortables y otros malviven en edificaciones que se desmoronan en cuanto la tierra tiemble bajo sus pies?

3.10. Un guía novato. Cuento de Navidad.

Duba es un ángel negro que ha llegado hace muy poco al cielo. Se acerca una fecha muy señalada y necesitan un voluntario para viajar hasta la tierra. El se ofrece para llevar  a cabo una delicada misión

Duba había nacido poco antes de que una banda de ladrones de ganado atacara el poblado. El ataque duró sólo unos minutos, pero fue tan despiadado y cruel que ninguno de los habitantes de aquel poblado logró salvar la vida.

Ya en el cielo, Duba oía hablar a los ángeles de las bonitas experiencias vividas en la Tierra cuando realizaban misiones especiales. Él, siempre al margen y silencioso, intentaba imaginar la belleza de la tierra, la generosidad y la cordialidad de sus gentes. Pero sus intentos eran vanos. Lo único que podía recordar era la sonrisa de su madre al verla por primera vez y la oscuridad. Duba pensaba que era injusto lo que le había ocurrido. Merecía otra oportunidad para sentirse vivo y descubrir los encantos y las maravillas de la tierra.

Un día en el cielo se estaba buscando un voluntario para ir a la Tierra y guiar a los Reyes magos desde Oriente hasta la ciudad de Belén. Iba a nacer un niño muy especial. Sin dudarlo ni un momento, Duba se ofreció como voluntario. Los demás ángeles se rieron de él. Era pequeñín, no sabía cabalgar sobre las estrellas, no conocía ninguna de las lenguas terrestres y además era calvito. Le llamaban “Chocolatín” debido al color de su piel. Pero Dios-padre, que ve con los ojos del corazón, no dudó en elegir a Duba.

El momento llegó. Se subió a una estrella y descendió hasta la tierra. Cuando ya estaba acercándose a su destino, la estrella se paró de repente. El parón fue tan brusco que Duba cayó en picado. Ya contaba con un doloroso aterrizaje, pero la suerte de los principiantes. Fue a hacer sobre el lomo suave de una oveja.

Los pastores se acercaron con mucha precaución. Se aproximaron tanto que Duba podía sentir el calor de su aliento. Recuperado del susto y medio tartamudeando les dijo:

-Queridos Reyes Magos, debéis ir a Belén y adorar al niño que ha nacido. Es el Hijo de Dios. La estrella que allí veis, os guiará.

El pánico se apoderó de los pastores. Ni eran reyes ni magos. Pensaban huir corriendo, pero en ese momento algo les dejó fuera de sí. Los ángeles del cielo comenzaron a cantar:

-Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

Aquel canto convirtió su miedo en alegría y confianza. El temblor de sus rodillas cesó. Sin pensarlo recogieron sus cosas, cargaron a Duba en sus hombros y se dirigieron a Belén siguiendo el rastro de la estrella.

Cuando las estrella se detuvo, vieron en un portal a José y María con su hijito. Los pastores descargaron sus fardos y les ofrecieron pan, leche y suaves pieles para arropar al niño.

Duba se emocionó viendo la generosidad de los pastores y la escena que contemplaban sus ojos. Pero cuando más ensimismado estaba, un hilo fino y casi invisible le cosquilleó la nariz. Duba lo agarró. Era tan suave y delicado como el hilo de una telaraña, pero era lo suficientemente fuerte como para elevarlo de nuevo a las alturas.

De regreso al cielo, temía que Dios-Padre le regañase por haber confundido a los pastores con los Reyes Magos. Pero su temor era infundado, ya que un ángel experimentado había guiado a los Reyes Magos hasta Belén.

Cuentan las crónicas celestiales que cuando las almas de los pastores llegaron al cielo, lo primero que hicieron fue preguntar por el angelito que les había confundido con los Reyes magos. Gracias a su error, ellos habían sido los primeros en adorar al Niño y en ofrecerle sus humildes regalos. Se sentían tan agradecidos y orgullosos, que cuando vieron a Duba le abrazaron con gran alegría y le dijeron:

-Gracias a ti hemos comprobado que los más pobres y humildes para los hombres son los privilegiados para el Padre.

Y se fundieron en un fuerte abrazo.

3.11. La receta del Dr. Año Viejo.

Dr. Año Viejo

Mundólogo

Receta para el Año Nuevo

Buen humorcín……….     60 gotas

Pacienciamina……….     500 gramos

Comprensión forte…..     1 kilogramo

Mézclese con la mayor cantidad posible de amor.

Tómese durante 365 días.

Dr. Año Viejo

PARA HACER

  1. Elaborar otras recetas sencillas para distintos tipos de personas: para el profesor, para la familia, para el niño, para el político…
  2. Preparar varias tarjetas de felicitación y enviarlas.

3.12. Carta de los Reyes..

Hemos leído todas cartas de este año. Nos ha sorprendido y nos ha conmovido ver que todos estáis pidiendo lo mismo. Y hemos decidido que si, que lo tendréis. Os traemos la felicidad (puede ser la alegría, la libertad, la esperanza, el amor, la amistad…).

¿Una felicidad plena y total? No, porque no existe felicidad plena y total: cabe conquistarla un poco cada día e ir mejorándola siempre.

El año 2001 tendréis felicidad, pero id haciéndoos a la idea de que en la situación alcanzada también encontraréis falta de felicidad.

Mirad también que la felicidad es un juguete muy caro y muy delicado. Un juguete, podríamos decir, con el que no se puede jugar. Mejor: más que un juguete es un instrumento, una herramienta, un estado del espíritu, una forma de ser.

No quisiéramos que se os deshaga entre los dedos. Por eso, os aconsejamos que os atengáis a este manual de instrucciones para que podáis poner en funcionamiento la felicidad que os regalamos:

No se os ocurra usarla para romperla en la cabeza de los demás.

No la destripéis para ver que hay dentro.

No le tengáis miedo, y por eso intentad usarla desde ahora.

No os canséis de ella a los cuatro días, como ha ocurrido otras veces con otros juguetes que habéis tenido.

No permitáis que nadie os la robe.

Dejad que juegue con ella todo el que quiera.

No estropeéis la que también llevaremos a otros.

No la pongáis en manos de inexpertos.

No pongáis dentro de su caja otras cosas que no sean la felicidad. No la confundáis.

No la guardéis escondida, pensando que se desgasta al usarla.

Haced que rinda lo más que podáis.

No le quitéis ninguna pieza, ya que sólo funciona entera.

Dadle buen trato y haced que os dure.

Si sabéis jugar con ella como se debe, el año que viene os traeremos más.

Melchor, Gaspar y Baltasar
PARA HACER
  1. 1. Trabajar con ella: leyéndola, imaginando cuál sería mi carta de petición, viendo qué otras recomendaciones se podrían dar,  concretando las dificultades para llevar a cabo éstas,…
  2. 2. Todos seguimos pidiendo cosas a los  Reyes…podemos…centrarnos en un tema: paz, esperanza, amor… Escribir la carta a los Reyes sobre ese tema.
  3. 3. Revisar esa carta: ver qué pedimos, qué deberíamos pedir…
  4. 4. Escribir la respuesta que los Reyes darían.

El proceso anterior puede hacerse de forma compartida:

  1. 1. Cada uno escribe su carta.
  2. 2. Se recogen y se vuelven a repartir aleatoriamente.

Se lee la carta y se responda como si fueran los Reyes quienes escriben.

3.13. La Navidad de otros niños y niñas.

  • La clase se dividirá en dos grupos: A)Primer Mundo y  B) Tercer Mundo.
  • Los miembros del grupo A pensarán en un país del Primer Mundo e imaginarán cómo es la Navidad allí para un niño o niña de su edad y lo irán reflejando en el cuadro siguiente. Lo mismo harán los del grupo B pero con un niño de un país del Tercer Mundo.
  • Cada uno escribirá una Carta a Jesús que va a nacer. La escribirán desde la perspectiva del niño o niña que han imaginado. Será ese niños o niña quien se dirige a Jesús para contarle cosas de su vida y pedirle ayuda.
Escribe el nombre del país del niño o niña que va a escribir la carta a Jesús.
¿Cómo viste este niño/a? Imagina sus vestidos.
¿Cómo es su alimentación diaria? ¿Cuántas veces come al día? ¿Está bien nutrido/a?
¿Tiene juguetes? ¿A qué juega con sus amigos?
¿Hay algún médico cerca? ¿Qué le ocurre cuando se pone enfermo/a?
¿Va a la escuela? ¿A cuántos kilómetros está la escuela más cercana?
¿A qué edad comienzan a trabajar los niños y niñas de ese país?
¿Cómo imaginas la Navidad de este niño/a?
¿Qué regalos le podrán hacer sus padres y familiares?

3.14. Un Belén diferente.

Este año he puesto un nacimiento diferente, sin ángeles, sin pastores y sin reyes. En su lugar he puesto estas figuras:

* Un parado: no tiene trabajo y mujer e hijos..

* Un hambriento: tiene el vientre hinchado, pero su estómago está vacío. Quizá esta noche comerá un poco.

* Un emigrante: no tiene hogar, no tiene patria. Quizá esta noche lo acoja alguien.

* Un preso: se siente al margen de la sociedad. Quizá esta noche le llegue una ráfaga de libertad.

* Un enfermo: tumbado en el lecho de su desesperanza. Quizá está noche alguien le haga compañía.

Están aquí todos en torno al Niño que acaba de nacer y que viene para que cada uno de ellos pueda salir de su noche y renacer a la vida.

PARA HACER
  1. 1. Dibujar una tarjeta navideña con personajes de este tipo en el Belén.
  2. 2. Buscar otros personajes de la vida real, de nuestra sociedad que podríamos incluir en un Belén de este tipo.

3.15. Navidad, Compartir, Nacer de Nuevo.

EL ELIXIR DE LA FELICIDAD

A un pueblo perdido entre las montañas llegó un caminante que regalaba unos frascos que contenían, según él, el elixir de la felicidad. Como todos estaban muy necesitados de ella, acabaron con todos los frascos que llevaba. Pero aquel  elixir no podía tomarse de cualquier manera.

Antes de marcharse les dijo que, para que funcionara, tenían que beberlo después de cenar en casa de unos vecinos y esperar con ellos media hora para notar sus efectos. Y así lo hicieron esa misma noche. Todos prepararon sus casas para acoger a sus vecinos y hacer que la espera fuera lo más agradable posible.

Los efectos fueron tan extraordinarios que al día siguiente no se hablaba de otra cosa en el pueblo. Por la noche volvieron a hacer lo mismo, pero esta vez con diferentes vecinos. Y,

asombrosamente, funcionó igual de bien. A la mañana siguiente todos iban radiantes de felicidad comentando las maravillas de aquel elixir. Noche tras noche se fue repitiendo la misma historia hasta que los frascos quedaron vacíos. Entonces la tristeza se apoderó nuevamente de todos.

Pasaron unos días hasta que otra vez volvió a pasar por allí el caminante. Al verlo, se abalanzaron sobre él pidiéndole más frascos de aquel elixir. El caminante, muy extrañado, les dijo.

Pero si ya no me quedan más frascos. Creía que ya os habríais dado cuenta de dónde estaba el secreto del elixir. Cada vez que os sintáis infelices, no tenéis más que llenar vuestros frascos de agua azucarada con limón e ir a casa de vuestros vecinos a compartir la vida.

PARA HACER
  1. 1. Se hacen grupos de 10 ó 12 personas.
  2. 2. El profesor buscará una frase que contenga tantas letras como miembros hay en cada grupo. Las frases pueden ser de este estilo: Compartir es vivir; La felicidad está en compartir…
  3. 3. Las letras estarán escondidas por la clase. Cada uno debe encontrar una. Y entre todos los miembros del grupo formar una frase que contenga todas esas letras y guarde relación con la lectura.
  4. 4. Para finalizar comentar si estamos de acuerdo con la frase: Muchos males de este mundo desaparecerían con el compartir.



2010 EN MARCHA


Toca mirar hacia delante. Al comenzar un año, al reincorporarse a las clases, al volver al ritmo cotidiano de los días. Tiene algo de monótono (vuelta a la rutina), y al tiempo algo de novedoso (¿qué me deparará este año?). Tiene algo de cómodo (ya se sabe lo que toca), pero también algo de inquietante (¿todo estará bien?).

El comienzo del año es una ocasión privilegiada para respirar hondo, tragar saliva y empezar a caminar con cierta energía, tomando las riendas del año antes de verme inmerso en las prisas. Y eso, con los pies muy en el suelo, y la mirada al frente.

CON LOS PIES EN EL SUELO

Mi suelo está hecho de mi presente más habitual: nombres, horarios, rutinas, trabajo, problemas, obligaciones, ocio… Mi suelo está hecho de relaciones personales, algunas muy buenas, otras más difíciles. Está hecho de lo que me gusta hacer y lo que, aunque me disgusta, también me toca.
Está hecho de las calles en las que me muevo, las gentes con las que comparto espacios, los libros pendientes, las horas libres y las saturadas, la tele que veo para pasar el rato… Mi suelo es este espacio en el que transcurre mi vida. Y en mi suelo también está Dios

Dedico un breve rato a recorrer los nombres que se intuyen en mi vida este año, y a pedirle a Dios que nos bendiga a todos (de los amigos, de mis compañas, de la familia, de otros círculos…) Hago una oración por todos ellos.

Y LA VISTA ALZADA

Pero no basta con sumergirme en lo cotidiano y lo habitual. Necesito también un horizonte, unos planes, algo hacia lo que hay que caminar.
Un horizonte que me lanza hacia el futuro, y está constituido por proyectos, planes, propósitos… Lo que me gustaría que ocurriera en este año 2005, lo que quiero que sea mi vida, y la de otros, lo que me gusta imaginar de aquí a junio, o incluso a junio del 2010 si me da por darle a la cabeza.

Necesito pararme y saber qué es lo que más deseo, qué es lo que quiero. Este nuevo año puedo “dejar que pase” o puede ser el mejor de mi vida si aspiro cada día a ser feliz, a contentar a los otros, a escuchar, a superarme … puedo pasar por el 2009 mirando tristemente y con monotonía al suelo o  mirar al frente, un poquito más allá de mi suelo, y encontrar a Dios, que tiene planes y sueños para mi en este nuevo año.